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Los precios frenan su caída en octubre cuatro décimas hasta el 0,6%

El IPCA adelantado augura el octavo mes a la baja de la inflación. -Se agota el plazo para cumplir las previsiones del Gobierno y cerrar el año en positivo

Los precios siguen bajando, aunque menos, y se mantienen por debajo del nivel que tenían hace un año. Según el indicador adelantado del IPCA, la inflación ha vuelto a caer en octubre un 0,6%, cuatro décimas menos que en septiembre, cuando descendían a un ritmo del 1%, por lo que, aunque aún no está en positivo, aleja el fantasma de la deflación. Si se confirma este dato, que no suele variar en más de una décima con el Índice de Precios al Consumo (IPC) que el INE publicará el 13 de noviembre, estaríamos ante el octavo mes consecutivo de descensos tras entrar en negativo el pasado marzo por primera vez en 47 años, desde que arranca la serie histórica.

La razón de esta evolución a la baja estuvo, en un principio, en la evolución de la cotización del petróleo, que marcó máximos en el verano de 2008 para caer con fuerza durante la segunda mitad del año al calor de la crisis internacional. Sin embargo, en los últimos meses, ha cobrado también su importancia la contracción del consumo, que condiciona a la baja los precios en un intento por impulsar la demanda, y ha prorrogado las tasas negativas durante más tiempo de lo previsto por el propio Gobierno, que auguraba a finales de 2008 que dejaría el terreno negativo pasado el verano.

A pesar de ello y de que apenas quedan dos meses para revertir el signo de la inflación, el Gobierno, según ha manifestado recientemente la propia vicepresidenta económica, Elena Salgado, espera que España termine el año con un "crecimiento positivo de los precios muy moderado".

Las últimas previsiones realizadas por la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) sitúan el IPC a final de año en el 0,4% y del -0,2% en noviembre. Precisamente, este mes es el que se tiene en cuenta desde el Ministerio de Trabajo para fijar la desviación de las pensiones de ocho millones de españoles, que este año no recibirán la tradicional paga adicional de enero por la que se corregía la diferencia entre la inflación prevista y la real y que normalmente era al alza.