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El BCE insiste en la reforma laboral para atajar el paro

El organismo suaviza el ajuste en el empleo previsto en el conjunto de la eurozona. -Reclama más flexibilidad laboral y sanear las cuentas públicas

La economía en la zona del euro se estabiliza y se recuperará de forma gradual, aunque el impacto de la crisis financiera en el resto del sistema sigue siendo un motivo de "preocupación" ante la posibilidad de que cause un aumento de las desigualdades sociales, esta es la conclusión que saca el Banco Central Europeo en su último boletín mensual, correspondiente a octubre. Además, el instituto emisor completa su análisis moderadamente optimista, que concuerda con la opinión del FMI, la OCDE o el Banco de España, con la afirmación de que el deterioro del mercado laboral podría ser menor de lo previsto. No obstante, aunque no entra a valorar este fenómeno por países, recomienda llevar a cabo reformas del mercado laboral para consolidar el crecimiento a largo plazo, punto en el que también coincide con estas instituciones y que genera no pocos recelos entre el Gobierno y los sindicatos españoles.

Sobre cómo superar este ajuste laboral, en el que España se lleva la palma al ostentar la mayor tasa de paro entre sus socios, la institución presidida por Jean Claude Trichet advierte de que las medidas de contención puestas en marcha por los diferentes contra el deterioro del empleo a corto plazo, aunque han supuesto "considerables esfuerzos" como el caso del Plan E español -aunque no lo nombra-, "pueden dificultar el necesario traslado de trabajadores de los sectores menos productivos a los más productivos, o ponen trabas a la necesaria reestructuración de las empresas enfrentadas a nuevos retos económicos". Por estos motivos, afirma que su aplicación prolongada podría perjudicar el crecimiento futuro al mermar la mejora de la productividad y a la competitividad.

En su lugar, el BCE recomienda intensificar los esfuerzos en "llevar a cabo reformas estructurales en los mercados de trabajo". Así, una vez que se retome la senda de crecimiento, insta a modificar la protección del empleo, reformar los sistemas impositivos y de protección social para aumentar los incentivos a trabajar; e implementar nuevos esfuerzos para aumentar la flexibilidad de los sistemas de fijación de salarios.

Para el BCE, el dispar comportamiento del mercado laboral en los países del euro se explica por las distintas legislaciones sobre protección del empleo, las diferencias entre trabajadores indefinidos y temporales -donde España se lleva la palma por su alta tasa de temporalidad-, así como el hecho de que algunos Gobiernos, como el alemán, han optado por hacer frente al ajuste reduciendo horas mediante subvenciones y han logrado suavizar el alza del paro. Además, advierte de que en aquellos lugares en que tales instituciones reducen la flexibilidad laboral -en asuntos como la contratación o la adaptación de los salarios a las variaciones en la producción, en los que España también flaquea-, los efectos sobre el desempleo podrían ser "más persistentes".

Por otra parte, también condiciona una salida a la crisis a la sostenibilidad de las finanzas públicas. "La necesidad de elaborar estrategias de salida y de saneamiento presupuestario ambiciosas y realistas es cada vez más perentoria", señala el BCE. Sobre este punto, no descarta que las subidas de los impuestos indirectos sean más intensas de lo esperado actualmente debido a la necesidad de saneamiento presupuestario en los próximos años.

Tasas positivas de crecimiento

Tras haber tocado fondo y sufrir una importante contracción en la primera mitad del año, el BCE augura que el Producto Interior Bruto de la eurozona registrará tasas positivas de crecimiento en el segundo semestre gracias a la reactivación de las exportaciones, a los planes de estímulo en curso y a las medidas de restauración del funcionamiento del sistema financiero. También ayudará a la recuperación la salida paulatina al mercado del stock acumulado por la caída del consumo que ha condicionado los periodos precedentes.

Así, aunque el organismo advierte de que hay que mantener la "cautela" ya que "la volatilidad sigue siendo alta", también asegura que "a juicio del consejo de gobierno del BCE, los riesgos en el horizonte están equilibrados". Lo que le sirve para justificar que los actuales tipos de interés, en un mínimo del 1%, siguen siendo los "adecuados" para consolidar la recuperación y mantener anclada la inflación en el objetivo del 2% a medio plazo. Sobre este punto, descarta una delfación e insiste en que los precios volverán a registrar tasas positivas en los próximos meses después de entrar en negativo por el abaratamiento de las materias primas frente a hace un año.

Precisamente, la oficina estadística europea, Eurostat, ha confirmado el dato de la inflación de septiembre en la eurozona, que se quedó sin cambios frente a agosto con una tasa negativa del 0,3% y que eleva una décima el diferencial con España, donde cayeron más con un 1%.

Llegar a la igualdad entre hombres y mujeres puede impulsar el crecimiento en un 45%

Sin salir del mercado laboral, un estudio que analizarán mañana los ministros de Economía y los responsables de Igualdad de los 27, elevar la tasa de empleo femenino y mejorar la igualdad laboral entre hombres y mujeres puede ser un motor de crecimiento económico y lograr incluso un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) de entre un 15% y un 45%.

Según este informe, a lo largo de la última década se ha avanzado mucho en la participación de la mujer en el mercado laboral y el porcentaje de empleo femenino ha pasado del 52% en 1998 al 59,1% en 2008, acercándose al objetivo del 60% fijado por la Unión Europea en la denominada Estrategia de Lisboa.

Sin embargo, persisten numerosas diferencias respecto al empleo masculino, tanto desde el punto de vista cuantitativo (13,7 puntos porcentuales) como cualitativo, porque los sueldos y el tipo de contrato siguen siendo más precarios en el caso de las mujeres.

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