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Crisis financiera mundial

Merkel admite que su Gobierno podría inyectar capital a los bancos alemanes

El Ejecutivo alemán prepara un plan de rescate con un coste de entre 50.000 y 100.000 millones

La canciller alemana, Angela Merkel, ha explicado hoy que su Gobierno podría inyectar capital en sus bancos para responder a la crisis financiera, pero que no contempla intervenir en estas entidades de manera permanente. Merkel ha hecho estas declaraciones en una rueda de prensa posterior a una reunión con el presidente francés, Nicolás Sarkozy, después de que el semanario alemán Der Spiegel haya publicado que el Gobierno de este país tiene previsto aprobar un plan de rescate para los principales bancos del país por un coste estimado en 100.000 millones de euros.

En tan sólo una semana el paquete de rescate será aprobado y suscrito sucesivamente por el Bundestag (Parlamento), el Bundesrat (Cámara alta o de los Estados Federados) y el propio presidente federal, Horst Köhler. Además de nuevas garantías para los depósitos y ayudas para aumentar la liquidez, el Gobierno alemán estudia proporcionar capital a los institutos mas castigados por la crisis, medida esta última que podría costar entre 50.000 y 100.000 millones de euros. A cambio, el Estado se haría con participaciones en los bancos que podrían pasar a ser administradas por una nueva sociedad fiduciaria.

Der Spiegel señala que el paquete de rescate ha sido preparado por el ministerio de Finanzas y la Cancillería Federal con la colaboración del presidente del Bundesbank, Axel Weber. Los expertos han contado también con el asesoramiento del presidente del Deutsche Bank, Josef Ackermann, el Commerzbank, Martin Blessing, y el presidente de la confederación de la banca alemana, Klaus Peter Müller.

Aumentar el G-8

En declaraciones al mismo semanario, el ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, ha propuesto ampliar el grupo de países que integran el G-8 y crear un nuevo grupo de potencias económicas para tratar sobre el nuevo ordenamiento de las relaciones financieras mundiales. "A ese nuevo grupo deberían pertenecer, además de las naciones del G-8, potencias económicas emergentes como Brasil, India y China con los mismos derechos y obligaciones, aunque quizás también (se podría contar con) algún país del mundo árabe", afirma el jefe de la diplomacia alemana.

Steinmeier propone también la creación de un nuevo mecanismo global de control financiero en el seno del Fondo Monetario Internacional (FMI). "El FMI es el único instrumento establecido con una amplia área de responsabilidades y gran autoridad en los mercados", subraya Steinmeier, quien revela haber tratado ya sobre su iniciativa con el director de dicha institución, Dominique Strauss-Kahn.

El ministro alemán de Exteriores defiende finalmente la actuación del Gobierno germano de las acusaciones de actuar independientemente ante la crisis al comentar que "cada Gobierno apaga ahora el fuego allí donde arde". Tras destacar que Alemania no se cierra a "una razonable coordinación europea", Steinmeier alaba "el buen trabajo de equipo" de la gran coalición que gobierna este país, aunque advierte que "sólo podremos mantenernos si seguimos así".