El BCE augura un "prolongado periodo de inflación" y pospone el fin de las turbulencias

La institución pone bajo vigilancia las subidas salariales. -El Euríbor, petróleo y euro reaccionan con nuevos récords

Madrid / Bruselas - 17 Apr 2008 - 11:16 CEST

El BCE sigue sin ver la luz al final del túnel de la inflación, que ha alcanzado en marzo niveles desconocidos desde la creación de la eurozona con una tasa interanual del 3,6%, con lo que también se aleja la posibilidad de una bajada de tipos que aligeraría la carga hipotecaria para los bolsillos de los europeos. Al mismo tiempo, las perspectivas sobre el crecimiento que el instituto emisor ha puesto sobre la mesa tampoco son nada halagüeñas, ya que, aunque asegura que sus bases son sólidas y sin desequilibrios, las incertidumbres que amenazan el futuro económico de los países del euro "pueden durar más tiempo de lo esperado".

En su último boletín correspondiente al mes de abril y publicado hoy, el Banco Central Europeo insiste en que hay "una fuerte presión al alza a corto plazo" sobre los precios, impulsados por la subida a máximos del barril de petróleo y la fortaleza del euro, que hoy han vuelto a marcar nuevos récords en su imparable carrera a máximos. El sombrío panorama que dibuja el BCE deja en el aire las previsiones que apuntaban a una moderación de los precios a lo largo de este año ya que, advierte, se mantendrán en niveles "significativamente superiores al objetivo oficial del 2%" en los próximos meses.

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En este sentido, la entidad asegura que no existe "margen de complacencia", ya que la estabilidad de precios es su "prioridad fundamental", motivo por el que mantiene el precio del dinero en el 4% desde hace un año a pesar de que su rebaja podría ayudar a atajar la patente desaceleración de la zona euro.

Por ello, el banco reitera que la actual orientación de la política monetaria -mantener los tipos- "favorecerá la consecución de este objetivo y mantiene su firme compromiso de impedir la aparición de efectos de segunda vuelta para la estabilidad de precios a medio plazo".

En este punto, tal y como ha afirmado hoy el presidente del Bundesbank y miembro del Consejo de Gobierno del BCE, Axel Weber, un banco central no puede reaccionar adecuadamente a los efectos temporales de ''primera ronda'' derivados del encarecimiento del petróleo, de los alimentos y de los impuestos indirectos ya que "probablemente haría más mal que bien", ha sentenciado.

En su lugar, Weber ha señalado que el BCE ve con preocupación los resultados de las recientes negociaciones salariales en la zona euro -en referencia a Alemania y la subida de un 8% para los próximos dos años de los trabajadores de la industria química- que, en su opinión, "no contribuyen a contener las presiones inflacionistas, sino que, por el contrario", incrementan los riesgos de continuar con el repunte.

Además de los salarios, el organismo supranacional ha fijado su punto de mira en las empresas de aquellos sectores más susceptibles a subir precios apoyando los mecanismos de control de la comptencia.

Ajuste "doloroso"

Por otra parte, la entidad también deja poco margen para el optimismo en lo referente al horizonte económico de los Quince al destacar que el nivel de incertidumbre que amenaza el crecimiento para estos países es "inusualmente elevado" por las turbulencias en los mercados financieros, según el BCE, lo que le lleva a señalar que "las tensiones pueden durar más tiempo de lo inicialmente esperado".

No obstante, su mensaje en este apartado es menos alarmista al insistir en su idea de que la zona euro se apoya en fundamentos sólidos y "no presenta desequilibrios importantes". De este lado, la entidad reseña que, según las cifras recopiladas hasta el momento, se confirman las expectativas de crecimiento "moderado, aunque sostenido" en el primer trimestre de 2008.

En la misma línea, Weber ha asegurado que "los datos recientes respaldan la idea de que los procesos de ajuste en los mercados financieros globales están lejos de terminar y que continuarán siendo dolorosos. Sin embargo, también muestran algunos signos positivos que indican que lo peor podría haber quedado atrás".

Por último, el banquero alemán ha destacado que las perspectivas de crecimiento de la economía de la eurozona incorporan un elemento de mayor cautela, pero se mantienen robustas, puesto que las recientes proyecciones de los expertos del BCE estiman un crecimiento de entre el 1,3% y el 2,1% en 2008, lo que daría una media del 1,7%, mientras que en 2009 se espera un crecimiento medio de entre el 1,3% y el 2,3%, con una media del 1,8%.

Nuevos récords del Euríbor, petróleo y euro

El Euríbor, principal tipo hipotecario al que se conceden las hipotecas, ha reaccionado al mensaje del BCE marcando su quinto máximo anual diario consecutivo en una semana. Las tensiones en el mercado financiero por la falta de liquidez y las pocas posibilidades de que el instituto emisor rebaje el precio del dinero en la zona euro han llevado a este indicador a alcanzar el 4,796%, su cuota más alta desde principios de año.

Según los datos que recoge Europa Press y que deberá confirmar el Banco de España, y teniendo en cuenta los 13 valores del Euríbor disponibles hasta ahora, si el mes de abril cerrara así, daría un tipo del 4,757%, 0,504 puntos más que en abril del año pasado.

Con el Euríbor en el 4,757% y en una hipoteca media de 150.000 euros y a un plazo de 25 años, la cuota mensual se vería afectada con una subida de 44 euros a quien le toque la revisión anual en abril. Al año, el usuario pagaría 528,72 euros más. Si esta misma hipoteca se revisa semestralmente, se incrementaría la cuota mensual en 9,7 euros, y en 58,32 euros la anual.

El récord de este índice no ha sido el único de la jornada, ya que el binomio del petróleo y el euro también ha batido hoy máximos históricos. Así, el barril de Brent –de referencia en Europa- ha rebasado por primera vez los 113 dólares, alentado por la caída de las reservas de crudo y gasolina en EEUU. La divisa europea, de su lado, roza los 1,60 dólares tras marcar su máximo histórico en 1,5983 unidades.

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