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Bush propone un presupuesto que amplía el gasto en defensa y lo recorta en medidas sociales

La propuesta enviada al Congreso contempla un déficit récord.- El trámite parlamentario se prevé muy complicado

El presidente de EEUU, George W. Bush, presentó el lunes una propuesta presupuestaria para el próximo año fiscal que prima la defensa a costa del resto de los programas federales y que prevé que el déficit fiscal vuelva al territorio récord.

Bush ha pasado el cuchillo por casi toda la burocracia federal no vinculada a la defensa, ha pedido al Congreso eliminar o reducir drásticamente más de 150 programas, y disminuir la financiación en términos reales -descontada la inflación- o incluso nominales de proyectos educativos, de salud, medio ambiente y energía.

Eso no impedirá que el déficit público dé un salto brusco desde los 162.000 millones de dólares registrados el año pasado hasta los 410.000 millones en 2008 (2,9% del Producto Interno Bruto, PIB) y los 407.000 millones en 2009 (2,7% del PIB).

Esas cifras rondan en términos nominales el récord de 413.000 millones de dólares alcanzado en 2004 y han provocado las críticas de los demócratas, de los que depende la aprobación del presupuesto, pues tienen la mayoría en la Legislatura.

"La política fiscal del presidente Bush es la peor en la historia de nuestra nación, ha transformado superávit récord en déficit récord, y este presupuesto sigue en la misma línea", se quejó Harry Reid, el líder de los demócratas en el Senado.

"Nuestra prioridad es la defensa"

La Casa Blanca ha achacado el empeoramiento de las cuentas a la desaceleración de la economía y un plan de rebajas tributarias para este año por valor de unos 145.000 millones de dólares que pretende evitar que el país caiga en recesión.

Pese a los grandes números rojos, Bush ha mantenido en su presupuesto la previsión de que el Congreso hará permanentes las bajadas de impuestos temporales aprobadas en su primer mandato, y que vencen en 2010.

Con unas cosas y con otras, al presidente le ha salido una propuesta de 3,1 billones de dólares para el ejercicio fiscal que comenzará el 1 de octubre, frente a los 2,9 billones del año anterior.

Como en los últimos años, el presidente ha apretado el cinturón del gasto social, pero ha elevado las partidas para el Pentágono y el departamento de Seguridad Nacional.

"Nuestra prioridad principal es la defensa del país", reconoció Bush tras una reunión con su gabinete. El Pentágono recibirá un aumento de fondos del 7,5%, hasta los 515.000 millones de dólares, a lo que se añadirán otros 70.000 millones para las guerras en Irak y Afganistán.

Más centros de detención

Sin embargo, se espera que Bush pida más dinero a lo largo del año para ese fin en forma de solicitudes de gasto "de emergencia". "De nuevo, el presidente no tiene en cuenta totalmente el costo real de la guerra en Irak", denunció la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

Jim Nussle, el director de presupuestos de la Casa Blanca, afirmó que la cifra final para Irak dependerá de la evaluación de la situación en el país que hará en marzo ante el Congreso David Petraeus, el jefe de las fuerzas estadounidenses en el país mesopotámico.

Además, Bush ha propuesto una subida del 10,7% para la seguridad nacional, principalmente para combatir la inmigración clandestina con más agentes y tecnología en la frontera, y más centros de detención, lo que constituye una medida muy popular entre una parte de la base política del partido republicano.