El comité de Izar Manises se muestra contrario a la venta de astilleros por separado
Rechaza la propuesta de Montilla porque "no garantiza la vida de los astilleros ni de los trabajadores"
El presidente del comité de empresa de Izar Manises, Emilio Cócera, ha afirmado hoy que la venta de los astilleros que permanecen en Izar (Manises, Gijón, Sevilla y Sestao) por separado es "para especular entre amiguetes, dado el valor inmobiliario de los terrenos".
Cócera responde así al ministro de Industria, Turismo y Comercio, José Montilla, quien ayer reconoció la posibilidad de que los centros se vendan de forma individualizada, "si no encontramos compradores en bloque".
Al respecto, el presidente del comité de Izar Manises ha asegurado que esta postura "invalida" el Acuerdo Marco suscrito el pasado 16 de diciembre entre los sindicatos del grupo y la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que impide que se pueda proceder a la venta de los activos si no es con el acuerdo de las centrales sindicales y de forma global.
En esta línea, ha explicado que los sindicatos llegaron a este "acuerdo político", en el que, "los 1.200 trabajadores de Izar nos responsabilizamos de una deuda de 1.200 millones de euros del Gobierno anterior a cambio de que los cuatro astilleros se vendan en bloque, medida que nos garantiza la supervivencia dentro de la empresa". Sin embargo, matizó que si se venden por separado, "los 300 trabajadores de cada centro aguantaremos poco tiempo con los astilleros abiertos".
Contrarios a la venta por separado
Por este motivo, Cócera ha anunciado que, si la venta por separado finalmente se lleva a cabo, "van a tener guerra" y "denunciaremos ante todos los medios de comunicación y ante Europa que ni hemos visto ni olido en nuestros centros los 1.200 millones de euros". "Nosotros -dijo en referencia a los trabajadores- no hemos creado ese agujero de millones de euros, por lo que no nos los vamos a comer de cara a Europa", apuntó.
En este sentido, se preguntó "cómo es que, si desde 2001 se inyectan millones de euros a los astilleros, éstos cada vez están más viejos" y afirmó que pactos como el alcanzado con la SEPI "son sólo excusas para justificar sus gastos, ya que no ha habido inversión; especialmente en el caso de Izar Manises, que quedó fuera del proyecto de los molinos eólicos", apuntó.
Las factorías de Manises, Sevilla, Gijón y Sestao son las únicas que se mantienen integradas en Izar, después de que se segregara el resto de las plantas de la empresa (casi todas, astilleros militares) y se creara una nueva sociedad (Navantia) para salvar de la disolución parte del negocio de la construcción naval que se considere rentable.
Cócera valoró "la separación de los astilleros civiles y militares así como las prejubilaciones por exceso de plantilla", pero afirmó que no tolera "que se incumpla la promesa de la venta en bloque, puesto que no garantiza la vida de los astilleros ni de los trabajadores", concluyó.


























































