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Un juez reclama al Fondo de Garantía 1.122 billones por la quiebra del Banco Valladolid

El fondo impugnará la decisión que considera "improcedente y no ajustada a derecho"

El juzgado de primera instancia número 4 de Madrid reclama para el antiguo propietario del Banco de Valladolid, Domingo López Alonso, una indemnización de 1.122 billones de euros por la intervención de la entidad a finales de los 70, a la que deberá hacer frente el Fondo de Garantía de Depósitos. Aunque probablemente corresponda a un error mecanográfico y la cifra sea en millones, su pago dejaría practicamente vacías las arcas del organismo.

El Banco Valladolid pertenece actualmente a Barclays, que lo adquirió en 1981, aunque la responsabilidad patrimonial corresponde al FGD, ya que la entidad británica pactó en el momento de la compra su inmunidad ante cualquier responsabilidad jurídica o financiera que pudiera corresponder al Banco de Valladolid anterior a su adquisición.

Fuentes cercanas al procedimiento indicaron que la cantidad consignada por el juzgado es ingente y que, probablemente, corresponda a un error mecanográfico. No obstante, el textual del auto recoge de manera específica la consignación de "1.021.877.955,54 millones de euros de principal más 100.000.000 millones de gastos y costas" a solicitud de Domingo López Alonso, presidente de Banco de Valladolid en el momento de la intervención, el 4 de diciembre de 1978.

El Fondo de Garantía de Depósitos de Establecimientos Bancarios acumula un patrimonio superior a 1.526 millones de euros, es decir, que esa será la cuantía máxima a la que podrá hacer frente esta sociedad para indemnizar a López Alonso. Evidentemente, con este patrimonio, la sociedad no podría abonar la astronómica indemnización 1.122 billones de euros que le reclama el juzgado de primera instancia número 4 de Madrid, dirigido por el juez Joaquín Ebile.

Con esa cuantía, que es 1.400 veces superior al PIB español, el juez pretende satisfacer los perjuicios que se causaron López Alonso al intervenir el Banco de Valladolid en 1978 y al obligarle a desprenderse de su participación.

sin repercusión para Barclays

El Fondo de Garantía de Depósitos en Establecimientos Bancarios recurrirá esta decisión y "llevará a cabo cuantas iniciativas legales estime adecuadas para impugnar y oponerse a la ejecución referida, que considera improcedente y no ajustada a derecho", asegura esta sociedad en su nota. El FGD añade que, en todo caso, "este asunto no tendrá repercusión patrimonial alguna para Barclays Bank, ni para el Grupo Barclays al que pertenece", postura en la que también ha incidido esta entidad bancaria en una nota, en la que destaca que los hechos son anteriores a la compra del Banco de Valladolid.

Barclays España ha señalado que es ajeno a este procedimiento, a pesar de que por razones estrictamente procesales, y sólo a título formal, ocupa la posición de "demandado". Por tanto, para la entidad el impacto financiero es "neutro".

Según la nota del FGD, López vendió su participación mayoritaria en el banco a Corporación Bancaria -precursora del FGD-, en el marco de un plan de saneamiento y reflotamiento de Banco de Valladolid con el objeto de superar la "grave crisis que padecía". Efectuado el saneamiento, continúa el FGD, el banco fue adquirido en abril de 1981 por el banco inglés Barclays Bank International Limited, que le cambió su denominación a Barclays Bank.

Corporación Bancaria y más tarde el FGD otorgaron una garantía tanto jurídica como económica a Barclays Bank, por la que le eximían de responsabilidad en cualquier procedimiento judicial instado por Domingo López Alonso por hechos o actuaciones anteriores a la referida venta. Gracias a este pacto, el Fondo ha actuado, incluso, como defensa de Barclays en los pleitos en los que se ha visto involucrado por ser el sucesor del Banco de Valladolid.

Mayor indemnización de su historia

De ejecutarse esta sentencia, el Fondo de Garantía de Depósitos, alimentado por las aportaciones de bancos y cajas, tendría que hacer frente a la mayor indemnización de su historia, récord que hasta ahora tenía Banesto, al que tuvo que destinar 192.441 millones de pesetas (1.157 millones de euros) tras la intervención en 1993.

El Fondo se gastó 65,62 millones de euros en la intervención del Banco de Valladolid, una de las primeras realizadas, de los casi 3.000 millones de euros que ha dedicado a este tipo de operaciones a lo largo de toda su existencia, según un estudio de La Caixa que cita fuentes del propio fondo.

La intervención del Banco de Valladolid, que tuvo lugar poco antes de que se aprobara la legislación que abría la puerta a la banca extranjera, fue una de las primeras crisis bancarias ocurridas en la transición española.