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Todo listo para el relevo real

Beatriz de Holanda cumple 74 años entre rumores de inminente abdicación

Beatriz de Holanda cumple hoy 74 años en pleno revuelo sobre su posible abdicación, tal vez este mismo año, ahora que se ha convertido en la jefa de Estado más longeva de la historia de su país. Hasta el Gobierno de centro-derecha ha salido al paso con una frase cuando menos ambigua: "El príncipe heredero, Guillermo, está listo para reinar", han señalado los portavoces gubernamentales. También se ha reforzado el personal del gabinete de la reina que, tras dejar el trono, pasaría a ser princesa, según las leyes nacionales.

En realidad, los rumores sobre la abdicación son recurrentes en Holanda, un país donde sus soberanas ceden la corona con naturalidad. Es una tradición considerada impensable por otras casas reales europeas, en especial la inglesa, de la que se cuenta una anécdota divertida. Su protagonista habría sido la propia reina Isabel II de Inglaterra al ser informada, en 1980, de la abdicación de Juliana, madre de Beatriz. "Eso solo pasa en Holanda", dicen que comentó la soberana, en el palacio de Buckingham.

En el caso holandés, las cesiones del trono desde el siglo XX se remontan a la reina Guillermina, abuela de la actual reina Beatriz, que lo hizo en 1948. Guillermina, una reina de formidable carácter que pasó las dos guerras mundiales, la crisis económica de 1933 y la descolonización de los territorios en ultramar, tenía 68 años cuando confió la corona a su hija Juliana. Fue una reina muy popular. Sus compatriotas la veían casi como una ciudadana más y no tenía reparos en dar su real opinión. En 1980, a los 71 años, Juliana levantó el brazo de Beatriz ante todo el país y pidió tres hurras para la nueva soberana de los holandeses. Desde entonces, Beatriz ha actuado con una eficacia fuera de toda duda. También con un afán de perfeccionismo que la ha hecho parecer, en ocasiones, algo lejana.

Con esa imagen, ahora suavizada por la pérdida de su esposo, el príncipe Claus, y sus padres, Juliana y Bernardo, y por la evidente alegría que le producen sus ocho nietos, llega otra fecha señalada. El próximo jueves se cumple el décimo aniversario de boda de los príncipes Guillermo y Máxima.

La pareja heredera contrajo matrimonio en 2002 en la iglesia Nueva de Ámsterdam. La novia, hija de un ministro de la dictadura argentina del general Videla, a punto estuvo de no obtener el beneplácito del Parlamento por el pasado paterno. Durante la ceremonia, a la que no asistieron sus progenitores, Máxima lloró en silencio y su sinceridad conmovió al país. Desde entonces, se ha convertido en el miembro más querido de la Casa de Orange. Guillermo y Máxima han tenido tres hijas, las princesas Amalia, Alexia y Ariane, que aseguran la sucesión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de enero de 2012