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Crítica:LIBROS | ENSAYO

Diario lunático

Nocturno, del autor británico James Attlee, es un cuaderno de viaje que recorre continentes y explora el arte y la literatura en busca de la luz de "la Garbo de los cielos"

Han pasado cuarenta años desde que los astronautas Cernan y Schmitt pisaron la luna. Fueron los últimos hombres que dejaron su huella sobre el satélite plateado que acompaña fielmente a nuestro planeta. Aquel viaje, que demostró la posibilidad de establecer allí bases permanentes, fue el fin del proyecto Apolo. Desde entonces, la luna ha desaparecido de los planes científicos y de nuestras vidas. Su luz ha sido enmascarada por el resplandor de millones de luces eléctricas que han reemplazado la sucesión del día y la noche por el día eterno. En medio de ese deslumbramiento, que criminaliza la oscuridad y la convierte en un nido de terrores infantiles, un apasionado lunático reivindica lo desaparecido. "Si me preguntaran qué me inspiró a escribir sobre la luz de la luna, les diría que no fue en absoluto la luna, sino su ausencia, así como la de estrellas, meteoritos y demás luces celestiales que nuestro ensimismamiento ha tornado espectralmente pálidas", cuenta el británico James Attlee. Su ensayo Nocturno deja en el lector una huella tan clara como las que imprimieron sobre el polvo lunar los astronautas.

Nocturno. Un viaje en busca de la luz de la luna

James Attlee

Traducción de Joan Eloi Roca

Ático de los Libros. Barcelona, 2011

528 páginas. 23,90 euros

Nocturno es el diario de viaje de un lunático que recorre continentes, se adentra en el pasado hasta llegar a la prehistoria y explora el arte y la literatura en busca de la luz de "la Garbo de los cielos". Aunque las páginas sean blancas, todas ellas recrean la noche. Attlee posee el don de capturar la magia y carácter único de los momentos que vive, de los cuadros que contempla, de las obras que lee, de los lugares que visita. En las fotos e ilustraciones que incluye Nocturno, la luna es apenas un pequeño punto blanco en la negrura, como el orificio dejado por una gruesa aguja de punto en el compacto tejido oscuro. Y, sin embargo, ese roto minúsculo simboliza la propuesta de Attlee: la luna como puerta de escape de la tiranía eléctrica hacia otra realidad misteriosa y estimulante. Una blanca pupila que no revela el mundo, sino que lo transforma.

No hay mejor embajador de la luna que el autor. No sólo describe su experiencia estética, su entusiasmo es contagioso. Es un erudito que no fatiga, un comunicador que transmite el placer olvidado de la contemplación de la naturaleza, el aquí y el ahora. Pone idéntico entusiasmo, arrobo y desatino en viajar a Japón para presenciar una ceremonia budista en honor de la luna llena o en acudir al desierto de Arizona para contemplar un extravagante ingenio llamado Colector de Luz Interestelar que en vagar por oscuras carreteras secundarias inglesas en busca de su resplandor o en perseguir las nítidas sombras que dibuja sobre calles solitarias y poco aconsejables...

Acompañan a Attlee en su viaje personajes en cuyas vidas ha desempeñado un papel esencial la luna: Mussolini, que la temía; el nazi Rudolf Hess, el futurista Marinetti, decidido a "asesinarla", los poetas Basho o Li Po, pintores como Caspar David Friedrich o Turner, visionarios como Blake, escritores como Goethe, Walter Benjamin, Adorno... A lo largo de Nocturno, igual que la luna gira en torno a la tierra, Attlee gira en torno a la luna, atento a sus efectos sobre los hombres y sobre la naturaleza, sobre el arte y sobre la realidad. Y consigue que el silencioso satélite se sumerja en la órbita líquida de nuestros ojos, tal como le sucedió a Galileo la primera vez que contempló la luna a través de un telescopio.

En la página web del autor (www.jamesatlee.com) hay enlaces a obras de arte donde la luna está presente. Muchas de ellas están citadas en su libro, pero hay otras nuevas. Especialmente recomendable es el dial de una radio lunar establecida en Nueva York (http://radio.nymoon.com/) que cubre el espectro sonoro del satélite y el link a varios programas de música relacionada con la luna.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de enero de 2012

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