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Reportaje:

El riesgo se sube a la 'nube'

Las firmas de seguridad en la Red recuperan protagonismo ante las amenazas en los nuevos entornos de la computación y en los dispositivos móviles

La industria de seguridad en Internet, que vivió su era dorada hace una década, trata estos días de subirse al tren de la movilidad (smartphones, tablets...) y de la computación en la nube (cloud computing), con el fin de volver a las tasas de crecimiento de dos dígitos como en los viejos buenos tiempos. Unas expectativas basadas en el hecho de que, como señalan en Fortinet, una de las compañías emergentes en la industria, estos nuevos entornos harán que "las amenazas en lugar de ceder se intensifiquen".

Un cambio que sería óptimo para un sector muy afectado por el estancamiento del mercado de antivirus y por el lento crecimiento del mercado de soluciones corporativas. Aun cuando los virus para PC no han cesado de expandirse, la industria no ha logrado convertir esa masa de malware en negocio, lo que se explica por la menor percepción de riesgo de los usuarios, la mejoría de las últimas versiones de Windows y la proliferación de antivirus gratuitos como el Microsoft Security Essentials: estos son ya la norma entre los particulares y cada vez más en las pymes (los usan un 20% de ellas). "Seguimos vendiendo antivirus", explica Luis Corrrons, director de Panda, que también tiene una línea de gratuitos, "pero mucho menos que antes".

La venta de seguridad para móviles crecerá un 50% anual hasta 2014

Ante tal panorama, las cosas hubieran ido peor para el sector, de no haber podido migrar sus grandes empresas -Symantec, McAfee o Panda- hacia el mercado empresarial, que crece a mayor ritmo que el de particulares, con un incremento del 8,7% previsto para 2012, según Canalys.

Ante el deterioro de las ventas en el canal de consumo, los líderes de la industria han sumado a su actividad de producción de tecnología la de consultoría de seguridad para grandes empresas, en especial para bancos y telecos, en competencia con gigantes como IBM y con un sinfín de nuevos entrantes, muchos de ellos integradores o especialistas de nicho.

"Empezamos como una empresa de antivirus en los años noventa", explica Carmen Pastor, de TrendMicro en España, "para después evolucionar hacia la seguridad empresarial". Lo mismo hizo Panda, en 2007, tras el deterioro del mercado de consumo.

La expansión del mercado corporativo propició la irrupción de nuevas compañías como WatchGuard o Fortinet, que han ido restando protagonismo a las grandes. En España han surgido firmas como S21Sec u Optenet, con ventas de entre 15 y 20 millones de euros y una fuerte presencia internacional. Son dos de las 250 empresas que integran eSec, la Plataforma Española de Tecnologías para Seguridad.

S21Sec, fundada en 2000 para trabajar con la banca y la Administración, ha pasado de siete a 275 empleados. "Estamos en diversos ámbitos, en especial en la seguridad gestionada, que es el 60% de nuestro negocio", dice Igor Unanue, director de S21Sec Labs.

Optenet, con unos 170 trabajadores, tiene entre sus clientes "a más de cien operadoras en el mundo", según apunta un portavoz de la misma. Su fuerte es la llamada tecnología multitenant.

Este avance de las empresas de seguridad empresarial ha puesto en aprietos a las grandes que se han estancado. La estadounidense Fortinet, que ofrece protección extremo a extremo, ha doblado sus ventas desde los 115,3 hasta los 324,7 millones de dólares entre 2007 y 2008. Por el contrario, Symantec, que ha perdido el 75% de su valor en Bolsa desde 2004, ha estancado sus ventas: facturó 6.150 millones de dólares en 2008 y 6.190 millones en 2011. Algo similar le ha pasado a TrendMicro, cuyas ventas han caído entre 2007 y 2010 de 99.800 a 95.400 millones de yenes. También la facturación de Panda ha bajado.

Dado que el mercado empresarial convencional empieza a madurar, el sector trata ahora de ampliarse -con nuevas ofertas y servicios- a la solución de las amenazas que se generarán en la movilidad y en el cloud computing. Para esta última área hay muchas expectativas, ya que, según un experto, "el almacenar los datos, fuera, en la nube, afecta al modelo de seguridad de las empresas, suscita inquietudes sobre la protección de los datos y obliga a tomar medidas ante cualquier ataque o quiebra del servicio".

"Nos ayudará a ampliar el negocio", afirma Rubén Aparicio, de Fortinet España. Lo mismo piensan, sin duda, en Panda, ya que la compañía se ha rebautizado como The Cloud Security Company. De momento, y pese a las dudas que genera, el cloud público estaría facturando en el mundo unos 85.000 millones de dólares.

Algo similar se espera que ocurra con la expansión de los dispositivos móviles, que obligará a fortalecer las medidas contra el posible malware. "Todo lo relacionado con la movilidad va a crecer mucho", asegura Carlos Jiménez, fundador de Secuware, que hace aplicaciones para el iPhone.

"La gente, empleados o clientes", apunta Carmen Pastor, de TrendMicro, "accede cada vez más a los datos de las empresas a través de todo tipo de dispositivos móviles o externos -smartphones, tablets, portátiles...-, lo que aumenta los riesgos y obliga a las compañías a proteger la información desde distintos puntos". De momento, las firmas de estudios de mercado avanzan previsiones prometedoras. Según Infonetics, las ventas de software de seguridad para móviles crecerán un 50% anual hasta 2014. Y Canalys espera que crezcan un 44,2% al año, desde los 760 millones de dólares de 2011 hasta unos 3.000 millones en 2015. Que tampoco es mucho si lo comparamos con el mercado total de seguridad para empresas, que alcanzará este año los 23.000 millones de dólares.

Estos futuribles empiezan a generar movimientos. Han surgido nuevas empresas de seguridad para móviles y las grandes compañías dedican más atención al tema: Symantec anunció en 2010 una estrategia para el segmento. Se han firmado alianzas como la de Juniper Networks con Samsung o la de WatchGuard con Apple, y se ha iniciado una carrera de compras. Twitter compró Whisper Systems y Avast se ha hecho con ITAgents.

Dos sistemas en liza

La expansión del nuevo segmento de negocio no será fácil. Los particulares no compran antivirus para los nuevos dispositivos. Según Canalys, "solo el 4% de los smartphones y tablets vendidos en 2010 llevaba seguridad (antivirus)". Tampoco las empresas han empezado a invertir masivamente en protección. ¿La causa? Que, al contrario de lo que aún sucede con los desktops, casi todos con Windows, se han apreciado hasta ahora pocos riesgos en estos terminales: algo que se ha debido a la diversidad de sistemas operativos. "Mientras que hay más de 25 millones de virus para PC", dice Jiménez, "su cifra es aún muy baja en este tipo de terminales".

Pero esto está cambiando. El mercado se está decantando entre dos sistemas, el iOS del iPhone, con el 48% del mercado a junio pasado, y el Android de Google -utilizado en los Samsung o Motorola-, con el 19%. Y, si bien el iOS parece inexpugnable, dada la política de Apple de supervisar las aplicaciones que se instalan en su iPhone, en el caso del Android empiezan a aparecer las primeras amenazas debido al carácter abierto de este sistema, en el que se permite a los desarrolladores que cuelguen directamente sus aplicaciones. De hecho, Canalys apunta que "el fuerte crecimiento del sistema Android se verá seguido de un incremento de las amenazas de malware en esos terminales". Y unas mejores perspectivas para el sector.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de enero de 2012

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