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Bruselas tumba la propuesta española de una velocidad mínima en Internet

España, Finlandia y Malta son los únicos países con esa obligación

No siempre obligar a extender un servicio a todos los ciudadanos es la mejor opción. Así lo considera la Comisión Europea, que ha descartado introducir en la Unión Europea una velocidad mínima de conexión a Internet de banda ancha entre las obligaciones de servicio universal en materia de telecomunicaciones.

La medida fue la propuesta estrella de la presidencia española en la UE en el primer semestre de 2010. España, Finlandia y Malta son los únicos países que han introducido en sus legislaciones una velocidad mínima que, en el caso español, es de 1 megabit por segundo (Mbps).

Bruselas alega que hay demasiadas diferencias en el grado de despliegue de la banda ancha entre los Estados miembros y que tendría demasiados costes.

Tras realizar una amplia consulta pública, el Ejecutivo comunitario ha concluido que no sería apropiado, en este momento, fijar en el ámbito de la UE una única velocidad de conexión de banda ancha en las reglas de servicio universal.

La Comisión ha valorado más los gastos que supondría para la industria y el impacto en los precios de los usuarios en los países que tienen una baja cobertura. Y es que el servicio universal no significa precios bajos ni buena calidad. Ese es el caso español. Pese a haber fijado el servicio universal en todo el territorio de 1 Mbps, España es uno de los países donde la conexión a Internet es más cara. En concreto, el último informe de la OCDE, publicado el pasado mes de junio, le sitúa en primer lugar con relación al poder adquisitivo, con un precio medio de 65,61 dólares (46,2 euros).

Además, a los usuarios que disfruten de ese servicio a partir del 1 de enero de 2012, generalmente en zonas rurales o de difícil acceso, tampoco les va a salir muy asequible. Pagarán un mínimo de 33,87 euros, incluyendo la cuota de línea, a lo que hay que sumarle además el IVA. Y como sucede en el móvil, tendrán un límite de tráfico de 5 Gigas (cuando se sobrepasa se navega a 128 kilobits), con lo que se pueden ir olvidando de descargas masivas, como películas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de noviembre de 2011