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Parados sin prestación denuncian el bloqueo de sus tarjetas sanitarias

El Sergas niega que lo haya ordenado pero exige más requisitos para recibir asistencia- Según la Federación de Farmacias, los casos se suceden desde hace semanas

Usuarios del Servizo Galego de Saúde (Sergas), en el paro desde hace más de un año o sin prestación económica, denuncian que les han desactivado la tarjeta sanitaria tras agotar su subsidio. En todos los casos aseguran que se enteraron cuando acudieron a su médico de cabecera, al llegar a su farmacia habitual para obtener medicamentos o incluso al pisar el servicio de Urgencias de un hospital público.

Y es que Galicia es la primera comunidad que ha cambiado, con una orden de la Xunta que entró en vigor el pasado 29 de septiembre, el procedimiento para que parados de larga duración (más de 12 meses) o "personas sin recursos económicos suficientes" obtengan de la Seguridad Social el reconocimiento a la atención sanitaria. Una norma que también afecta a los extranjeros que acceden a la sanidad pública en Galicia. Sanidade sostiene que es una orden para "mejorar sustancialmente y adaptarse a la nueva situación de crisis y el nivel disparado de paro". Y para evitar "el fraude".

"Este usuario no existe", informó el sistema informático de la botica

Sanidade afirma que nadie se queda sin prestación sanitaria mientras se tramita ese reconocimiento. Los requisitos cambiaron al exigirse ahora en Galicia que, además de la acreditación del padrón, también se aporte una declaración de ingresos y otra en la que se garantice no tener otra prestación sanitaria a través de una mutua. Otra novedad es la de que si la Seguridad Social acepta dar el reconocimiento a la prestación sanitaria, la Xunta da una tarjeta válida para dos años. Sin embargo, usuarios en paro o sin recursos denuncian que se han quedado sin prestación al agotar sus subsidios de desempleo. A Mercedes Amaral, ayer, se le atragantaban las lágrimas cuando trataba de contar, en una rueda de prensa en la sede coruñesa del sindicato CIG, su caso.

Desempleada de larga duración y sin ningún tipo de prestación económica, Amaral está a tratamiento médico por estrés y depresión. Pero cuando acudió a pedir cita con su médico de cabecera, le indicaron que no tenía derecho a una consulta gratuita porque su tarjeta fue desactivada y dada de baja en la Seguridad Social. La asistencia farmacéutica gratuita también quedó suspendida. Y tuvo que recurrir a la ayuda de Cáritas para comprar sus medicamentos. "Es muy injusto, no sé por que están haciendo esto, porque me dejaron sin mi tratamiento. Sacan una ley o un decreto y no te informan de nada", explicó Amaral entre sollozos.

Otro parado de larga duración llamó ayer a varias radios locales de A Coruña para denunciar que también se enteró, cuando acudió a su centro de salud, que su tarjeta estaba desactivada. Y que tenía que tramitar una nueva aportando los requisitos que se exigen en la nueva orden de la consellería. Otra usuaria en el paro denunció que le pasó lo mismo al acudir a Urgencias en Pontevedra. Lo arregló, dice, "apuntándose como beneficiaria" en la tarjeta de su marido.

El presidente de la Federación de Farmacias en Galicia, Xosé Rodríguez Dacal, corroboró ayer que se suceden desde hace unas semanas casos similares "cuando antes nunca, nunca ocurría". En su botica en Santiago atendió dos clientes a los que el sistema informático ignoró: "Este usuario no existe", informó la máquina. No pudo despacharle su medicación y tardaron unos días, tras acudir al Sergas, en volver a activar sus tarjetas. Dacal considera "una incongruencia" la nueva orden, y no entiende cómo el Gobierno gallego "es el primero que se mete en ese charco".

Pero la secretaria general técnica de Sanidade, Sagrario Pérez Castellano, niega con rotundidad que puedan ocurrir casos como los denunciados, de usuarios que se enteran por sorpresa que no tienen derecho a la sanidad pública. "Es absolutamente falso que se desactiven las tarjetas, por el amor de Dios, nadie en Galicia se queda sin atención sanitaria, ni siquiera los extranjeros sin papeles", sostiene. Y recomienda a quienes denunciaron lo contrario que llamen al teléfono de la tarjeta del Sergas para arreglar cualquier anomalía. "Lo único que hicimos fue mejorar sustancialmente la norma para eliminar burocracia, somos la primera comunidad autónoma que lo hace", insiste Pérez Castellano.

Explica que la orden en vigor desde finales de septiembre, y a la que se acogieron ya, afirma, mil usuarios, mejora la norma estatal de 1989 que obliga a parados de larga duración que agotaron su subsidio o personas sin recursos a acudir a la Seguridad Social para que se le reconozca atención sanitaria por dos vías: agregándose como beneficiario en la tarjeta de un familiar o solicitando que se les declare "persona sin recursos económicos suficientes". Bastaba que presentaran una acreditación del padrón. Pero ya no en Galicia.

El Sergas, según explica en su orden de septiembre, tacha de "limitada la exigencia de requisitos para la prestación sanitaria por parte del Estado". Considera que fomenta el fraude que solo se pida a parados y personas sin recursos una acreditación del padrón, por lo que ahora en Galicia es necesario también aportar una declaración de ingresos y otra asegurando que el usuario no tienen otra prestación sanitaria a través de una mutua privada. Y se les entregará una tarjeta sanitaria válida durante dos años y tres en el caso de los que no perciben prestación alguna. "La tramitación es inmediata", asegura la alto cargo de Sanidade, "así se evitan tener que ir y venir a la Seguridad Social cada vez que se quedan sin subsidio. Esta es la primera comunidad que elimina burocracia". Sagrario Pérez se indigna con las denuncias de usuarios, asegura que son fruto del periodo electoral y reclama "responsabilidad". "Que todos los parados estén tranquilos, no se quedarán sin asistencia sanitaria".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de noviembre de 2011