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MUNDIAL DE FÓRMULA 1 | Gran Premio de Abu Dabi

Ferrari se equivoca

El abandono de Sebastian Vettel en la primera curva del Gran Premio de Abu Dabi dejó el camino despejado a Lewis Hamilton, que hizo una carrera perfecta. Aunque me veo obligado a destacar el papel de Fernando Alonso, que, una vez más, demostró el tipo de piloto que es.

Si hay algo que ha definido a Fernando a lo largo de su trayectoria es la habilidad que esconde para sacar petróleo de las situaciones más peliagudas. Ayer volvió a ganar dos posiciones en la salida. Uno de los elementos importantes a tener en cuenta en este sentido es el KERS que emplea La Scuderia, suministrado por la marca Magneti Marelli, también italiana, y que es uno de los que mejor funcionan. Jenson Button sufrió ayer problemas con el KERS y ese elemento ha sido, tal vez, el único punto débil mecánico que ha tenido Red Bull, especialmente en el caso de Mark Webber, a lo largo de todo el curso. Sin embargo, el buen rendimiento que está exhibiendo Alonso va mucho más allá de un elemento específico como este. Basta con echar un vistazo a lo que ha hecho Felipe Massa con el mismo monoplaza.

Alonso es el líder de Ferrari y esa máxima es incontestable, pero si eso ocurre es porque se lo ha ganado. Es cierto que absorbe toda la atención del equipo, pero después, con sus actuaciones en las sesiones cronometradas y las carreras, justifica esa posición preponderante. Massa, por el contrario, se ve metido en todos los charcos -basta recordar los últimos incidentes con Hamilton o los dos accidentes en India por comerse dos bordillos- y parece un pelín más sensible a una presión que, en Ferrari y con Alonso al lado, siempre es mucha. Mientras esa misma presión parece hacer más fuerte al español, que siempre va hacia arriba, Massa se deshincha, se bloquea y se viene abajo. Llegados a este punto, ya no es que Massa sea el segundo piloto de la escudería italiana. Es que ni siquiera está cerca de eso.

A mi entender, Ferrari se equivoca de estrategia manteniéndole como pareja de Alonso. Es verdad que este se siente a sus anchas en el garaje porque el brasileño no le amenaza prácticamente nunca, pero a cualquier piloto, también a él, le va bien tener a alguien al lado que le achuche, aunque sea un poquito. De esta forma, uno siempre da lo mejor que lleva dentro. McLaren lo ha conseguido con Button y Hamilton. Y es casi una obviedad apuntar que de las luchas que el año pasado mantuvieron Sebastian Vettel y Webber, en el equipo Red Bull, el alemán salió mucho mejor piloto, más fuerte de lo que lo era antes, porque el australiano le puso en apuros y le exigió mucho.

La apuesta de Ferrari pasa por estar definitivamente al lado de Alonso, pero creo que esa estrategia es equivocada por demasiado arriesgada. Un equipo de los punteros no puede fiarlo todo a un solo piloto porque a este puede pasarle cualquier cosa, circunstancia que haría que todo se desmoronase.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de noviembre de 2011