Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
COMUNIDADES | CiberP@ís

La nueva red social Diaspora empieza a caminar

Pretende ser una alternativa a Facebook en la privacidad

Aquellos internautas que se registraron en noviembre del año pasado para conocer Diaspora están recibiendo una invitación a entrar en la red social de código abierto, que ha presentado su versión Alpha. El mensaje de bienvenida es optimista: "Finalmente, está aquí. La red social que estabas esperando ha llegado. Renovada, más segura y más divertida, Diaspora está preparada para ayudarte a compartir y explorar la web de una forma totalmente nueva".

El servicio, una mezcla de Twitter y Google +, permite relacionarse por etiquetas temáticas (hashtags) y grupos de interés (familia, amigos...), que ellos llaman Aspectos.

Hace solo un mes sus responsables pedían más dinero, 25 dólares como mínimo por internauta, para finalizar el proyecto. A cambio, se comprometían a enviar la invitación para acceder al servicio de forma inmediata.

Diaspora se dio a conocer en junio de 2010, cuando cuatro jóvenes estudiantes de la Universidad de Nueva York consiguieron recaudar casi 200.000 dólares (145.000 euros) de 6.500 internautas a través de Kickstarter, la plataforma que pone en contacto a creadores con patrocinadores a través de Internet.

Sorprende que Diaspora, que aspira a desbancar a Facebook poniendo énfasis en el control total de la privacidad por parte de sus miembros, invita a registrarse a través de la popular red social, aunque no es obligatorio. Un registro, vía Facebook, que exige dar autorización al nuevo servicio no solo para recibir correo electrónico, sino para publicar "en nombre del usuario" y para acceder a sus datos en cualquier momento.

Los nuevos usuarios pueden invitar a sus amigos a participar desde Facebook o por correo electrónico; conectarse a Cubbi, "la primera aplicación de Diaspora y la mejor manera de coleccionar fotos en línea" y enlazar con Twitter y Google +.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de noviembre de 2011