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Reino Unido elimina la discriminación sexual en el trono

16 países de la Commonwealth aceptan que el cónyuge del monarca sea católico

Los 16 países de la Commonwealth que tienen al monarca británico como su propio jefe de Estado acordaron ayer acabar con la discriminación que da preferencia a los varones frente a las mujeres en la ley de sucesión al trono. El acuerdo, que pone fin a numerosos intentos frustrados de acabar con esa discriminación de género, fue adoptado en la cumbre que los miembros de la Commonwealth están celebrando en Perth (Australia). También se eliminará la prohibición de que el cónyuge del monarca sea de religión católica, pero se mantiene la discriminación por religión al seguir exigiendo que el monarca sí sea protestante.

La Commonwealth es una organización intergubernamental formada por 54 países, la inmensa mayoría de los cuales formaron en su día parte del Imperio británico. Pero solo una parte de ellos considera a Isabel II su jefe del Estado. Se trata de Reino Unido, Antigua y Barbuda, Australia, Bahamas, Barbados, Belice, Canadá, Granada, Islas Salomón, Jamaica, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas y Tuvalu.

La nueva norma afectará ya a los descendientes de Carlos de Inglaterra

En la actualidad, el varón primogénito hereda el trono aunque tenga una hermana mayor. Isabel II es reina porque su padre, el rey Jorge VI, no tuvo hijos varones. El primer ministro británico, David Cameron, anunció que tras el acuerdo político en la Commonwealth presentará en el Parlamento británico una propuesta para acabar con esa norma, que se remonta a más de 300 años en el tiempo, en esta legislatura.

La nueva norma afectará ya a los descendientes del actual heredero, Carlos de Inglaterra. Es decir, se aplicará a los descendientes que tenga su hijo mayor y segundo en la línea de sucesión, el príncipe Guillermo, aunque tenga descendencia antes de que la nueva ley haya entrado en vigor. "Para decirlo de forma sencilla, si el duque y la duquesa de Cambridge tienen una niña, esa niña será algún día nuestra reina", explicó Cameron. "La idea de que un hijo varón más joven sea el monarca en lugar de una hermana mayor que él simplemente porque es un hombre, o que el futuro monarca puede casarse con alguien de cualquier fe excepto la católica, esa manera de pensar choca con los países modernos en que nos hemos convertido", añadió el primer ministro.

Pero la obligación de que el monarca sea protestante permanece. "Déjenme ser claro. El monarca debe estar en comunión con la Iglesia de Inglaterra porque él o ella es la cabeza de esa Iglesia. Pero es un error que le niegue la oportunidad de casarse con un católico si lo desea. Después de todo, ya ahora tiene la libertad de casarse con alguien de cualquier otra fe", precisó.

El acuerdo en la Commonwealth es consecuencia del cambio de posición del Gobierno británico, que en el pasado reciente se ha resistido a acabar con la discriminación por género o por religión. Pese a que ha habido numerosas iniciativas parlamentarias en ese sentido, los sucesivos Gobiernos han ido alegando que esos cambios exigían un minucioso y lento proceso de negociaciones en la Commonwealth que hacían muy difícil el cambio. Esas dificultades se han superado esta vez en unas pocas semanas.

El Parlamento de Westminster ha registrado una docena de frustradas iniciativas de lores o diputados en los últimos 30 años para acabar con alguna o ambas discriminaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de octubre de 2011