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Hernández resarce a los mariscadores de Noia a un mes de las elecciones

La Xunta asume los daños que causará el puente tras cambiar el vial por el interior

No hay crisis, moderación en el gasto o recortes que afecten a la construcción ya en marcha de un puente sobre la ría de Noia. Tampoco el impacto negativo en una de las despensas de berberecho y almeja más importantes de Galicia puede con el empeño del Gobierno de Alberto Núñez Feijóo en llevar a cabo este contestado proyecto, ideado en 2004, cuando el ahora presidente de la Xunta era conselleiro de Obras Públicas. Un estudio de la dinámica litoral de la ría confirmó que la construcción del viaducto, de casi 1,5 kilómetros de longitud, afectará a la producción marisquera. El actual titular del departamento, Agustín Hernández, firmó ayer, a un mes de las elecciones, un acuerdo con la Cofradía de Pescadores de San Bartolomé de Noia por el que compensa, con un total de 467.200 euros, los daños que sufran los recursos marisqueros "mientras duren las obras", iniciadas en junio pasado.

Medio Ambiente pagará casi medio millón de euros a la cofradía

Al poco de llegar a la Xunta, en 2009, el Gobierno del PP retomó su viejo y contestado proyecto, que había sido anulado y remplazado por sus antecesores del bipartito. Sabía que el futuro vial, de casi cinco kilómetros en total, que enlazará Santiago con las playas de Porto do Son sin pasar por el centro de Noia, afectaría tanto los recursos marisqueros como a parte del estuario del Tambre, un espacio natural de especial protección y declarado Lugar de Importancia Comunitaria (LIC).

Un demoledor estudio de impacto ambiental de la Consellería de Pesca alertaba, en 2004, del "fuerte impacto sobre la calidad de las aguas, el sustrato y la fauna, con un perjuicio económico permanente sobre el sector pesquero y marisquero". Todo ello, en una ría cuya producción supuso en 2011 una facturación superior a 10 millones de euros. También la Declaración de Impacto Ambiental, aprobada en abril de 2005, determinaba las afecciones y establecía la obligación de la Xunta de compensarlas, si así, como ocurrió, lo confirmaban estudios de la dinámica litoral realizados una vez iniciadas unas obras, que también se llevaron por delante un yacimiento arqueológico de interés, con restos romanos y un castro. La construcción del viaducto afectará a un total de 108.000 metros cuadrados de tres autorizaciones marisqueras de la ría noiesa.

El futuro vial, cuando esté listo, producirá también "fenómenos erosivos y de sedimentación" que podrían afectar al marisco. Pero, de momento, solo se compensará, con este casi medio millón de euros, "la afección temporal en los recursos mientras duren las obras", según establece en el acuerdo firmado ayer.

El patrón mayor de Noia, Santiago Cruz, aseguró que "de momento no se nota nada, la construcción aún no causó afecciones" en el marisco en una ría que está en plena campaña extractiva. "Estamos controlando y ellos están teniendo cuidado con las obras, poniendo barreras de lonas y usando piedra limpia" para construir los pilares del futuro puente. Cruz alega que el banco marisquero más afectado por las obras, justo delante de la playa de Testal, "es todo fango, no tiene casi almeja ni berberecho". Y agradece la compensación, que se abonará en tres anualidades, "porque permitirá a la cofradía dar más servicio a todos comprando un nuevo barco, un semillero, una lancha y un tractor". "Bienvenida sea, y nosotros tampoco estamos en contra de las vías de comunicación que son buenas para las ventas del marisco y para desatascar a Noia del tráfico de Santiago hacia las playas", remachó Cruz.

Los criterios económicos y los factores territoriales fueron precisamente los que primaron sobre el impacto ambiental para la Xunta del Partido Popular cuando retomó este proyecto y desechó la variante por el interior, que había diseñado el Gobierno bipartito. De hecho, la consellería que dirige Agustín Hernández incrementó en 2,5 millones de euros el importe total de esta infraestructura, que costará más de 40 millones, "con el fin de incorporar medidas ambientales que minimicen el impacto en la ría".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de octubre de 2011