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Reprimenda judicial al Sergas en un caso de estafa

El tribunal de la Sección Cuarta de la Audiencia de Pontevedra acordó absolver a un enfermero del Sergas y un visitador médico, acusados de los delitos continuados de estafa y falsedad de recetas, porque la Xunta aportó fotocopias como pruebas documentales que fueron invalidadas por la Sala.

En lugar de los 13 originales que permitieran contrastar y comprobar los datos consignados por la acusación particular, el Sergas se limitó a presentar meras fotocopias que además no fueron autenticadas. "Se aprecia que los documentos ni se proponen ni se aportan en tiempo y forma, y semejante prueba es la que obra fotocopiada sin que conste explicación alguna de que no se hayan presentado los originales, ni siquiera que se haya procedido a su autenticación y no por falta de tiempo pues datan del año 2003 los hechos narrados", señala la sentencia.

Uno de los acusados trabajaba como enfermero en un centro de salud y el otro imputado era visitador médico que comercializaba un producto que se utilizaba como anticoagulante. El sanitario tenía a tres familiares enfermos a su cargo y a ellos destinaba la medicación sin que conste que haya destinado la medicina a otras personas ni que haya obtenido lucro alguno por ello, dice el fallo. "Parece evidente que el Sergas pudo y tuvo ocasión de localizar y hacerse con los originales, por lo que puede pensarse que quizás sea aleatoria su localización pues de otro modo no se alcanza a comprender el no haberlos aportado", reprocha el fallo.

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