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La brusca subida del paro en Reino Unido anuncia recesión

La tasa de desempleo llega al 8,1%, la mayor desde 1996

El brusco aumento del paro durante este verano hace temer a algunos analistas que la economía británica se dirija de nuevo hacia la recesión. Otros subrayan el factor positivo de que ese incremento es casi exclusivamente a costa de empleos a tiempo parcial, no a tiempo completo. Y aunque la oposición concluye que el aumento del paro demuestra que la política de ajuste impulsada por la coalición de conservadores y liberales-demócratas desde que llegaron al poder en junio de 2010 no funciona, el primer ministro, David Cameron, ha advertido de que no piensa cambiar el rumbo.

Según las cifras de la Oficina Nacional de Estadística, el paro aumentó en 114.000 personas entre junio y agosto, elevando el total de desempleados a 2,57 millones, la cifra más alta en 17 años. El paro juvenil se ha disparado en 74.000 personas y la cifra de jóvenes de entre 16 y 24 años sin empleo y sin estudiar se eleva ya a 991.000, muy cerca del políticamente delicado millón de parados. La tasa de paro juvenil está ya en el 21,3%.

El desempleo de los jóvenes se situaba a finales de agosto en el 21,3%

A juicio de Ross Walker, de la firma RBS Financial Markets, aunque el aumento del paro "es peor de lo esperado", es importante tener en cuenta que se debe casi todo a la pérdida de empleos a tiempo parcial. "En el último trimestre solo se perdieron 2.000 empleos a tiempo completo, que para mí es el indicador individual más importante, y en el último año aún ha aumentado en unos 124.000", declaró a la BBC.

Pero en opinión de Alan Clarke, de Scotia Capital, las cifras de desempleo son "un desastre". Y el centro de estudios The Work Foundation cree que son un indicio de que la economía británica se encamina hacia la recesión. "Las últimas cifras del mercado de trabajo son muy preocupantes. La caída del empleo en 180.000 personas en un solo trimestre es comparable a las pérdidas que vimos durante los peores momentos de la última recesión", dijo el director del centro, Ian Brinkley. Hasta ahora, el Gobierno destacaba que la economía era capaz de generar más empleo del que se destruía, pero en este trimestre la tasa de empleo ha caído en 0,3 puntos hasta situarse en el 70,4% de la población activa.

La tasa de paro ha aumentado en 0,4 puntos y se ha situado en el 8,1% a final de agosto, la mayor desde 1996. Es una tasa mejor que la de EE UU (9,1%) o la zona euro (10%), pero se reparte de forma muy desigual en el conjunto del país: frente al 5,8% de paro del sureste de Inglaterra, el noreste padece un 11,3%. Además de ser una región con problemas crónicos de paro, es también una de las que más depende del empleo público, el que más sufre las consecuencias del ajuste presupuestario.

El líder de la oposición, el laborista Ed Miliband, denunció en los Comunes que el aumento del paro es una prueba de que esas políticas de ajuste no funcionan. Pero el Gobierno culpó del aumento del aumento del paro a la inestabilidad que está generando la crisis de la eurozona y el primer ministro Cameron reiteró que no cambiará su política económica. La creación de empleo parece depender más del Banco de Inglaterra que del Gobierno. Con los tipos de interés por los suelos desde que empezó la crisis, el banco anunció la semana pasada una segunda ronda de quantitative easing, 75.000 millones de libras electrónicas (86.000 millones de euros) para que los bancos presten.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de octubre de 2011