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Reportaje:

Un convento bajo la avenida

Unas obras en el centro de La Vila Joiosa descubren los restos de un cenobio del siglo XVII que fue enterrado durante la República

Es sobradamente conocido que el subsuelo de La Vila Joiosa esconde tesoros arqueológicos íberos y romanos y que dispone de relevantes monumentos medievales y renacentistas, todos de un gran valor cultural. Pero lo que ha sido un hallazgo inaudito en pleno centro de la ciudad es un convento que fue derruido y enterrado en 1936, en plena II República española, para construir la antigua carretera N-332, ahora convertido en la avenida del País Valenciano.

El descubrimiento lo provocaron unas catas previas a la construcción de un colector para aguas pluviales que discurre por la avenida para canalizar el agua de lluvia hasta el río Amadorio, aunque ha sido sorprendente la profundidad a la que fue hallado, enterrado a casi tres metros bajo el asfalto.

El convento sirvió de hospicio, cárcel o colegio

Los restos están a apenas 50 metros de unas termas romanas

El convento descubierto, llamado de San Pedro y Santa Marta, se ubicó en la actual plaza de la Generalitat entre 1607 y 1936 y perteneció a la orden de los Agustinos Descalzos. El concejal de Cultura del Consistorio vilero, Pepe Lloret, explica que "los restos arqueológicos encontrados en las catas pertenecen un muro de cierre, que llama la atención por su grosor, dado que en el momento de la construcción del convento los muros se construían a modo de fortaleza para protegerse de las invasiones berberiscas del momento".

Este edificio religioso acogió durante más de tres siglos las actividades propias de los monjes agustinos, pero también sirvió como hospicio para pobres y moribundos. A lo largo de su historia también se utilizó como escuela para los hijos de las familias adineradas de La Vila e incluso como prisión.

Bajo la anterior carretera nacional, a la altura de la plaza de la Generalitat, han sido hallados los restos del pavimento del patio interior del convento, un suelo empedrado sobre el que los técnicos del servicio municipal de Arqueología han encontrado una pequeña pieza de bronce que se está restaurando y catalogando, ya que está deformada y todavía no se sabe qué es.

El edil de Cultura vilero también ha confirmado que los trabajos arqueológicos en la zona proseguirán a lo largo de toda la semana. No han descartado encontrar restos de mayor antigüedad en la misma zona, ya que, según el concejal, el convento se construyó "sobre una ermita anterior". Además, los restos encontrados están a apenas 50 metros de las termas romanas de la antigua ciudad de Allon.

El convento de San Pedro y Santa Marta fue el hogar durante años del Beato Fray Posidonio Mayor (La Vila Joiosa, 1582-1633), que tiene la consideración de santo porque los vecinos de La Vila le atribuyeron curaciones milagrosas y el don de la profecía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de octubre de 2011