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Tijeretazo en las cuentas de la Administración

Rajoy mantiene la indefinición sobre pensiones y salario de funcionarios

El líder se remite al programa, que se aprobará en octubre, y critica a Rubalcaba

Cada vez está más claro que Mariano Rajoy no tiene la cabeza puesta en la campaña electoral. Él está ya, según todo su entorno, pensando en el Gobierno y en las difíciles decisiones que va a tomar en los primeros meses, lo que le acarreará, asumen en su equipo, fuertes protestas sociales. El líder del PP ha renunciado incluso a rivalizar con su oponente, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Rajoy difumina todo lo que puede los planes de recorte que tiene en la cabeza, pero tampoco quiere mentir ni prometer cosas que no va a poder cumplir. Por eso ha optado por no comprometerse a nada en cuestiones que implican un gran volumen presupuestario. Ni siquiera, al menos de momento, a no congelar las pensiones, decisión que él tanto criticó, y a subir el sueldo a los funcionarios, a los que se los bajó el Gobierno del PSOE.

Evita hablar del aborto, pero su entorno insiste en que derogará la ley

Ayer tenía la oportunidad perfecta para plantear ese compromiso. Rubalcaba le había lanzado el guante, después de que el día anterior Rajoy explicara que la decisión de congelar o no las pensiones dependerá de la situación económica que se encuentre a finales de año, cuando tomará posesión si gana las elecciones. Pero Rajoy, que visitaba una fábrica de Central Lechera Asturiana en Zarzalejo (Madrid) y se comprometía a "mimar" a un sector, el alimentario, que factura 81.000 millones de euros anuales, aporta el 7,6% del PIB y emplea a 446.000 personas, no quiso comprometerse. Se limitó a señalar que todo este tipo de cuestiones quedarán resueltas en el programa electoral. De hecho, ante la pregunta expresa, ¿habrá congelación de pensiones en 2012? contestó con un lacónico: "Programa electoral".

La misma fórmula que utilizó para otras preguntas, como qué hará con el impuesto de patrimonio o si derogará la ley del aborto. "En el programa electoral tendrá respuesta", contestó.

En realidad, tal y como está diseñado el programa, que se presentará en la convención política prevista en Málaga el 6, 7 y 8 de octubre, es muy poco probable que concrete este tipo de cuestiones tan específicas. El programa está pensado para ser más bien un conjunto de líneas estratégicas y no una lista de promesas electorales, y mucho menos para aclarar qué se hará con la congelación de pensiones o el sueldo de los funcionarios.

A falta de una concreción sobre las pensiones -es poco probable que finalmente el PP las congele del todo, sería un golpe difícil de explicar a su electorado, pero el líder no quiere comprometerse hasta ver las cuentas- el PP sí diseñó una estrategia para contestar a Rubalcaba. La siguió primero Soraya Sáenz de Santamaría, la portavoz, y la remató el propio Rajoy, siempre dentro del laconismo que había elegido ayer para atender a la prensa, molesto porque las preguntas eran sobre cuestiones de actualidad y no sobre su visita a la fábrica lechera y su posterior reunión con la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB).

Sáenz de Santamaría tiró contra el candidato del PSOE: "¿Qué español va a creer al señor Rubalcaba cuando dice que él no congelará las pensiones y no recortará el sueldo de los funcionarios, cuando era el vicepresidente del Gobierno que lo hizo? No se puede perder la credibilidad de una manera tan rápida y tan absoluta. Él fue uno los más entusiastas defensores del decreto que congeló las pensiones y recortó los sueldos de los funcionarios". Rajoy recordó: "Rubalcaba formó parte del Gobierno que por primera vez en la historia congeló las pensiones. Yo me opuse, voté en contra y creo que fue un error". Pero ninguno de los dos aclaró qué hará el PP.

Rajoy también esquivó la pregunta sobre el aborto. Sin embargo, Dolores de Cospedal, su número dos, suscribió el anuncio que hizo el día anterior Ana Pastor, muy próxima a Rajoy: el PP derogará la ley del aborto actual, de plazos, y volverá a la de 1985, antes incluso de que el Constitucional resuelva el recurso del PP. Fuentes del entorno de Rajoy explicaron que esa es la posición oficial del líder, expresada en otras ocasiones, aunque ayer él no quisiera hablar del asunto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de septiembre de 2011