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La CNE estudia si investiga el pacto de Pemex y de Sacyr en Repsol

La mexicana dice que la petrolera española le ha ofrecido su tecnología

El consejo de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) puede decidir hoy si investiga el acuerdo de Pemex con el grupo constructor Sacyr para sindicar sus acciones -entre ambos suman el 29,8% del capital- e influir en la estrategia de la empresa. Fuentes del organismo confirmaron que el consejo estudiará hoy la petición realizada por Repsol para que el organismo que preside Alberto Lafuente, en aplicación de la denominada Función 14, abra un expediente para determinar si el acuerdo puede afectar a la seguridad del suministro energético de España o a actividades reguladas de la compañía. La Función 14, que la CNE usó para frenar la opa de la alemana E.ON sobre Endesa, determina en su actual redacción que una empresa no comunitaria debe solicitar autorización para comprar más del 20% de una empresa energética regulada o un porcentaje inferior que le conceda influencia significativa en la sociedad.

Gas Natural solicitó ser parte en el proceso si se abría expediente

Repsol considera que la operación de Pemex y de Sacyr puede influir en la seguridad de suministro y sostiene que afecta a actividades reguladas dada su participación (31%) en Gas Natural Fenosa, que transporta y distribuye gas y electricidad. Gas Natural ha solicitado ser parte del proceso en el caso de que la CNE decida abrir el expediente para determinar si autoriza o no la operación.

Si la CNE, renovada en julio, decidiera tomar cartas en la operación, Repsol se anotaría un tanto importante en la pugna con Sacyr-Pemex. Para empezar, ganaría tiempo, un arma fundamental en las disputas entre accionistas. Y dispondría, además, de abundante información sobre sus rivales en la que bucear en busca de flancos débiles.

Por su parte, la empresa estatal Pemex envió ayer una comunicación a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en la que difunde el documento cuyo contenido fue publicado ayer por EL PAÍS. Pemex señala en ese documento que, con su alianza con Sacyr, aspira a "capturar beneficios económicos concretos" incidiendo en las decisiones estratégicas y operativas de la compañía. Y subraya que "ejercer influencia suficiente para incidir en decisiones estratégicas de una petrolera comparable a Repsol" le hubiera costado en una empresa de similar tamaño entre seis y 20 veces más, entre 10.000 y 30.000 millones de dólares frente a los 1.600 millones invertidos en elevar del 4,8% al 9,8% su parte en Repsol.

Pemex sostiene que los beneficios que espera "capturar" no son ilícitos y califica de "falsedad" que tenga intención de apropiarse de tecnología de Repsol a bajo precio, aunque el documento señala el uso de esa tecnología como una oportunidad estratégica que se le abre. La mexicana añade que fue la propia Repsol la que presentó "una propuesta comercial" para el acceso de Pemex a su tecnología. Repsol declinó comentar la afirmación. No obstante, fuentes conocedoras de las técnicas que aplica la petrolera española aclararon que la petrolera ofrece a otras empresas la interpretación de resultados a través de su tecnología y no la tecnología misma. En el caso de Pemex, añadieron las mismas fuentes, ni siquiera se dio esa posibilidad.

Según el documento interno de Pemex, solo en la actividad de exploración y producción, la compañía obtendrá unos beneficios por "captura de sinergias" de hasta 105 milones de dólares al año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de septiembre de 2011