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Necrológica:
Perfil
Texto con interpretación sobre una persona, que incluye declaraciones

David Reynolds, creador de un mundo de aluminio

El envase metálico revolucionó el mercado de bebidas

Su apellido sirvió para algo más que para dar nombre a una marca; se asocia en todo el mundo con un producto de uso diario en las cocinas de hogares y restaurantes. El empresario David Reynolds, último miembro de la familia creadora del papel y las latas de aluminio, murió el pasado 1 de septiembre en su residencia de Richmond, Virginia (EE UU). Tenía 96 años.

Reynolds Metals, fundada en 1919 por su padre, llegó a ser el segundo productor de aluminio en EE UU detrás de Alcoa, hasta que el gigante industrial adquirió la compañía hace 11 años. Pero el nombre de la corporación es, de lejos, uno de los más reconocidos por el consumidor corriente y refleja el poderío industrial y el ingenio de la mayor potencia del planeta.

La lata, reciclable y más barata, contó con el apoyo de los ecologistas

David Reynolds empezó a trabajar en el negocio familiar al terminar sus estudios en Princeton. Llegó a estar 10 años al frente del grupo de aluminio, que también producía artículos de alta calidad para el sector aero-espacial, la construcción y la industria de la automoción. La presidencia ejecutiva la dejaría a los 71 años, tras medio siglo de servicio.

Desde sus comienzos en el negocio, Reynolds se dedicó casi de lleno a promocionar el uso del aluminio entre el consumidor, lo que le hizo popular como empresario. Fue, en gran medida, por la supervivencia de la empresa. Las ventas cayeron bruscamente tras el fin de la II Guerra Mundial, y eso les forzó a buscar alternativas e innovar sobre lo que tenían.

De esa manera convirtieron un producto industrial para el empaquetado en algo tan simple como un rollo de aluminio para envolver bocadillos, proteger las sobras o cubrir el asado en el horno. Para llevar su invención al público, diseñó él mismo campañas de publicidad y se lanzó a hacer demostraciones sobre su uso. Después llegaría la lata para las bebidas.

Fue a finales de la década de 1950. Empezó convenciendo primero a los productores de cerveza, para saltar después a la industria de las gaseosas, lo que a su vez contribuyó a dar un impulso importante a empresas como PepsiCo y Coca-Cola. En medio siglo, ese envase logró hacerse con la mitad del mercado de bebidas que se venden en Estados Unidos.

Además de ser ligera, la lata de aluminio redujo los costes de producción, permitiendo rebajar el precio a los embotelladores. Y al poder reciclarse, se convirtió en un producto promovido por las organizaciones defensoras del medio ambiente frente a los envases plásticos. Por ello, Reynolds se hizo en 1987 con el reconocimiento de la organización Keep America Beautiful.

El presidente Jimmy Carter lo nombró en 1977 miembro del Consejo de la National Alliance of Businessmen. También fue miembro del directorio de organizaciones cívicas, como el United Negro College Fund, que da asistencia financiera para estudios universitarios a los miembros sin recursos de la comunidad afroamericana en EE UU.

Cinco años después de que dejara su asiento en el Consejo de Administración, la empresa pasó a manos de Alcoa. El aluminio, como decía su esposa, era su metal más preciado. El empresario era también un amante de los caballos: de joven jugó al polo y fue propietario de varios caballos de carrera, el más conocido Tabasco Cat, que se hizo con dos títulos de la Triple Corona.

David Reynolds (derecha) con el director ejecutivo de Pepsi-Cola, James Somerall, en 1967.
David Reynolds (derecha) con el director ejecutivo de Pepsi-Cola, James Somerall, en 1967.MEYER LIEBOWITZ (NYT)

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