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La Asamblea portuguesa aprueba el peaje en la autovía del Algarve

El Gobierno luso estudia implantar un sistema de pago "más justo y simple"

Finalmente habrá peaje en la autovía del Algarve (A-22), conocida como Vía do Infante, pese al fuerte rechazo que la medida ha suscitado entre vecinos y empresarios portugueses y andaluces con intereses comerciales y turísticos a ambos lados de la frontera. La Asamblea Republicana del nuevo Gobierno portugués, liderado por el Partido Social Demócrata (PSD), de tendencia conservadora, ratificó ayer la implantación del sistema de peaje en esa autovía, tras un intenso debate en el parlamento, a raíz de la propuesta presentada por el Partido Comunista luso con el objetivo de frenar la iniciativa de pago en la vía que conecta con Huelva.

Los empresarios onubenses y de la zona del Algarve ya unieron sus fuerzas en abril pasado, cuando se conocieron las intenciones del Ejecutivo luso, para combatir una medida que supondría un grave perjuicio para el turismo que recibe cada año alrededor de 300.000 turistas procedentes del aeropuerto de Faro y los más de 271.000 transportistas que cruzan anualmente la frontera. Entonces se celebraron protestas bajo el lema 'Algarve-Andalucía sin peajes".

Los argumentos esgrimidos por los comunistas portugueses no convencieron al diputado socialdemócrata, Pablo Cavaleiro, que reiteró que su Gobierno no se iba a echar atrás y avanzará en la introducción de peajes" empleando el sistema de "utilizador pagador".

La diputada del Bloque de Izquierda luso, Ciria Onorio, subrayó que "la medida comportará una pérdida de competitividad económica y un daño enorme para la actividad turística". Y añadió que la Nacional 125 no es una alternativa además de recordar que esa vía concentra una alta peligrosidad en el tráfico por los elevados índices de siniestralidad registradas en ella.

El Gobierno portugués deja en el aire el mecanismo de pago que ha sido muy contestado. La autovía carece de cabinas de peaje y el sistema de cobro propuesto era mediante un dispositivo electrónico incorporado supuestamente a la matrícula del coche y no por kilómetros recorridos. El ejecutivo prefiere ahora buscar una fórmula "más justa y simple" para efectuar los pagos.

Cobro sin cabinas

- El cobro se efectuaría no por kilómetros recorridos sino mediante un dispositivo electrónico que llevarían supuestamente los vehículos instalados pero que en España no se puede adquirir. Mediante un sistema prepago que tendría un coste para particulares de 77 euros (27 euros de alquiler del dispositivo y 50 del peaje) y de 127 para camiones, pero cuyo importe no es reintegrable. Este sistema tiene una duración de 90 días para su consumo y en caso de que no se gaste completamente no se devuelve el dinero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de septiembre de 2011

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