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Urkullu considera que las discrepancias entre PP y PSE serán cada vez mayores

Barreda: "Para hablar de divisiones debería fijarse mejor en su propio partido"

Criticar el pacto de gobierno que socialistas y populares mantienen para sostener a Patxi López como lehendakari, pero, al tiempo, tratar de meter cuñas entre los dos socios forma parte de la estrategia política del PNV frente al Ejecutivo desde que los nacionalistas perdieron Ajuria Enea en 2009. El propio presidente peneuvista, Iñigo Urkullu, incide ahora en esta línea al considerar que "la discrepancia" de los populares en su apoyo al PSE y a López como lehendakari será "cada vez más pública".

En una entrevista con Europa Press, Urkullu considera "incuestionable" que si López agota hasta el final su mandato "van a ser cuatro años perdidos". A su juicio, el mandatario socialista "debería ser honesto consigo mismo y coherente a la hora de pensar" si realmente, "como lehendakari está respondiendo a las necesidades de la sociedad".

Batasuna insiste en la "gran oportunidad" de formar un bloque soberanista el 20-N

"La respuesta es no", se contesta "y, si sigue así, con la discrepancia cada vez más pública del PP en su apoyo al PSE y a él como lehendakari, sus cuatros años van a ser baldíos y perjudiciales para la sociedad vasca".

Urkullu incide en que las diferencias entre ambos socios se han manifestado desde el primer momento y "son estructurales". Más allá de los acuerdos en materia antiterrorista, el presidente del PNV aprecia "una evidente asintonía" entre socialistas y populares en cuestiones como la última polémica en torno a la Oferta Pública de Empleo (OPE) de Osakidetza, en el que ambos socios se han echado públicamente en cara su falta de lealtad a lo que firmaron en su acuerdo de bases hace dos años, y en torno a cultura, educación, política de vivienda, economía "y en capacidad de tracción por parte del Gobierno vasco de lo que es una política industrial definida y que sea generadora de economía".

El portavoz parlamentario del PP, Leopoldo Barreda, replicó a Urkullu que está buscando ahora una posición de fortaleza después de que haya acabado su "política de chantaje a López" a través del pacto del PNV con el Gobierno central. "No debería analizar el pacto de otros cuando ha sido incapaz de darle una respuesta a Bildu", declaró Barreda a EL PAÍS.

"Para hablar de divisiones", prosiguió el portavoz popular, "debería fijarse mejor en la diferencias internas que el PNV tiene entre Bizkaia y Gipuzkoa o entre los seguidores de Egibar y del propio Urkullu".

También la izquierda abertzale ilegalizada tuvo ayer palabras de crítica para Urkullu después de que el presidente peneuvista aconsejase anteayer a ETA, en otra parte de la misma entrevista a la citada agencia, que anuncie que deja las armas antes de que el PSOE concluya su mandato. En caso contrario, prosiguió Urkullu, la izquierda abertzale debe "deslegitimar de manera clara y rotunda" la existencia de la banda terrorista.

Los herederos de Batasuna le respondieron ayer que el PNV debe implicarse "de una vez por todas y de forma integral en el proceso abierto en Euskal Herria para la resolución definitiva del conflicto político", y le recordaron que tiene "una gran oportunidad" para ello en las elecciones del 20-N.

De esta forma hacían alusión a la oferta que la propia izquierda abertzale ha lanzado, junto con EA y Alternatiba -los otros dos socios de Bildu- al PNV para configurar un bloque independentista que se presente a las elecciones de noviembre. El propio Urkullu ya ha adelantado la oposición frontal de su partido a tal ofrecimiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de agosto de 2011