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El PP no descarta llevar imputados en las listas de las generales

Clemente espera que la campaña no coincida con el juicio a Camps

El PP valenciano encara la campaña de las elecciones generales de noviembre convencido de que mantendrá la distancia con el PSOE. La maquinaria popular funciona casi por "inercia", presumió el secretario general, Antonio Clemente. Con una foto de familia y el reparto de tareas se puso ayer en marcha el comité de campaña.

La primera reunión del comité electoral, a la que asistió brevemente el nuevo presidente, Alberto Fabra, fijó las líneas de trabajo y acordó arrancar con los primeros actos en agosto, aunque el calendario de campaña aún no está fijado. Tampoco lo están las listas de candidatos. Clemente no quiso entrar en "quinielas" y rechazó aclarar si en esta ocasión el PP llevará imputados en las listas.

Los populares explicarán "puerta a puerta" su programa electoral

Los casos de corrupción entraron de lleno en la candidatura de las pasadas elecciones autonómicas, con cinco imputados y seis implicados en diversos escándalos. El de más peso era el expresidente Camps, procesado por la causa de los trajes de la trama Gürtel, pero también logró escaño, entre otros, el exalcalde de Torrevieja Pedro Ángel Hernández Mateo, investigado por supuesto tráfico de influencias y que acaba de ser acusado de supuestos delitos de prevaricación y falsedad.

Clemente echó balones fuera, defendió que Hernández Mateo es "una persona absolutamente honrada y honesta" e invitó a los periodistas a preguntar sobre imputados en las listas del PSOE. Sobre lo que ocurrirá con las del PP, no hubo más respuesta que esta: "Haremos la mejor lista con los mejores candidatos". Si eso incluye a los ripollistas tampoco quedó claro. "En el PP no hay sectores", sostuvo Clemente.

En cambio, el secretario general expresó sin tapujos su esperanza de que el juicio contra Camps por aceptar supuestamente regalos de la trama Gürtel no coincida precisamente con las semanas previas al 20-N. "Me gustaría que no coincidiera con la campaña electoral", contestó a preguntas de los periodistas.

El PP quiere centrarse en aportar el máximo de votos valencianos para convertir a Mariano Rajoy en presidente del Gobierno. Para ello, el partido prepara una campaña centrada "en el empleo y en cómo salir de la crisis económica". Clemente anunció que será "austera" y "muy de calle". En ella se implicarán todos los cargos electos y se pedirá a los militantes que vayan de "puerta en puerta" para explicar el proyecto a los ciudadanos. El secretario general calculó que basta con que cada uno de los 135.000 militantes hable con 37 ciudadanos para cubrir la población de la Comunidad Valenciana.

El PP regional confía en que el programa estatal refleje la apuesta por el corredor mediterráneo, la mejora de la financiación autonómica y, cómo no, los trasvases hídricos. En ese sentido, Clemente auguró que el entendimiento con comunidades como Aragón y Castilla-La Mancha será sencillo tras el cambio de color político en los Gobiernos autonómicos.

La presentación de la campaña vino precedida de mensajes al PSOE. "Zapatero, Rubalcaba y Alarte son lo mismo, son cómplices de la misma política", proclamó Clemente, que destacó también que el PP acumula 19 victorias frente al PSPV-PSOE. Luego hurgó en la herida de los socialistas por los resultados de las autonómicas de mayo y afirmó que la presencia ayer en la ciudad de la coordinadora de la campaña del PSOE, Elena Valenciano, se debía a la necesidad de "tutelar" a Alarte, "del que no se fía".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de agosto de 2011