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Reportaje:

La otra versión de Khedira

El alemán marca su primer gol en el Madrid y empieza a parecerse al del Mundial

Sami Khedira lleva un año en el Madrid y nunca había marcado un gol. Nunca fue el centrocampista que todos auguraban y por el que se habían gastado 15 millones de euros. "Es el jugador que buscaba Mourinho: un centrocampista completo que puede jugar por el centro o abrirse a la derecha. No es un mediocentro clásico, de esos que colocas ahí para poner orden, sino que abre los espacios y tiene recorrido", le definió Miguel Pardeza el verano pasado. A Khedira, de 24 años, le avalaban efectivamente esas cualidades. Las llevó hasta el Mundial de Sudáfrica, pero no consiguió trasladarlas al Bernabéu.

Quizás esté empezando ahora. Ayer, en China, contra el Guangzhou (1-7, con golazos y varios lujos), se estrenó como goleador. Enchufó de cabeza el primer tanto tras un pase milimétrico de Benzema. También dio el segundo, un gran pase a Özil. Fue una acción bonita culminada con una pared. En el partido contra el Hertha de Berlín, hace una semana, también se puso a intercambiar paredes con Benzema. Algo insólito para él en su primer año de blanco.

Khedira empieza a parecerse al Khedira de Sudáfrica. A aquel jugador que compartía la medular con Schweinsteiger, pero que se descolgaba sin timidez. Que sí se abría a la derecha, como recordaba Pardeza. Que sí jugaba con recorrido y soltura. Que no tenía miedo a buscar la portería (marcó un gol en el Mundial y 14, por ejemplo, en sus 98 partidos con el Stuttgart). En Sudáfrica no destacó solo por su despliegue físico. Tanto es así que su porcentaje de acierto en los pases fue de los más altos (80%). En el Madrid nunca se vio a ese Khedira. Intocable para Mourinho (jugó 40 partidos entre Liga, Copa y Champions y los que se perdió fueron por sanción o por lesión), el medio jugó con freno, demasiado estático.

Cuando llegó al Madrid, el verano pasado, Khedira se encontró con otros tres mediocentros de corte defensivo: Diarra, Gago y Lass. El primero se marchó en enero, a Gago le están procurando una salida y Lass se está buscando un equipo. Khedira es ahora el único mediocentro defensivo. De esos a los que Mourinho no renuncia. La temporada pasada solo hubo un partido en el que el técnico portugués no alineó a un medio defensivo: en Santander, contra el Racing, jugó Xabi Alonso por detrás de Granero y Özil. Fue uno de los mejores partidos de los blancos. No para el técnico, que dijo en la rueda de prensa que ese no era el once al que había que acostumbrarse. En todos los demás partidos, siempre colocó al lado de Alonso o Granero a Khedira, Gago, Lass o Diarra.

Con la salida de estos tres jugadores -Mourinho dice que no quiere sustituirlos por nadie y que, en caso de necesidad, siempre podrá recurrir a Pepe-, Khedira no tiene más competencia que la de Granero, Alonso y Sahin, los que cuidan de la pelota. A él nunca le han pedido eso. Solo que fuera el Khedira del Mundial.

GUANGZHOU, 1; REAL MADRID, 7: Casillas (Adán, m. 60); Sergio Ramos (Arbeloa, m. 46), Pepe (Jesé, m. 70), Carvalho, Marcelo (Coentrão, m. 60); Khedira (Varane, m. 60), Xabi Alonso (Albiol, m. 60); Callejón (Kaká, m. 60), Özil (Higuaín, m. 60), Cristiano (Di María, m. 60) y Benzema (Nacho, m. 60).

Goles: 0-1, M. 8. Khedira. 0-2, M. 31 Özil. 0-3, M. 39. Benzema. 0-4, M. 49. Benzema. 0-5, M. 55 Cristiano. 0-6, M. 71. Jesé. 0-7, M. 84. Di María. 1-7, M. 87 Yang Yihu.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de agosto de 2011