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Crítica:

Los bancos son el monstruo

Si la guerra es la manera que tiene Dios de enseñarles un poco de geografía a los estadounidenses -eso decía Mark Twain-, la Gran Recesión debería conseguir que todos aprendamos de una vez algo de economía. Hay dos maneras posibles de acometer ese doloroso aprendizaje a través de los libros: ir de la anécdota a la categoría (El banco, de Marc Roche) o directamente al plano general sin perderse demasiado en los detalles (Grietas del sistema, de Raghuram Rajan). Ninguno de estos dos es el libro sobre la crisis; probablemente habrá que esperar a que algún novelista digiera el batacazo para leer una explicación universal, redonda, algo parecido a lo que hizo John Steinbeck en Las uvas de la ira. Pero ambos tienen suficiente calado como para ayudar a entender un poco más ese mar de los sargazos en el que se han convertido la economía y muy especialmente el sistema financiero. De esta crisis han salido tres tipos de libros: el reportaje del periodista inquieto, el análisis del economista que durante años trabajó en organismos internacionales, y el del arrepentido, las memorias de algunos de los protagonistas avergonzados por la debacle. El banco pertenece al primer grupo y funciona como una suerte de silla eléctrica. Identifica al culpable de los males, el sector financiero, y dentro de la banca a la entidad que maneja los hilos, el todopoderoso Goldman Sachs, y los somete a juicio sumarísimo. Se dedica a desmenuzar su increíble poder en EE UU y su creciente influencia en Europa, donde protagonizó el camuflaje de la deuda griega y acumula primeros espadas entre sus ejecutivos: desde el próximo presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, a los influyentes Mario Monti (excomisario europeo) y Romano Prodi (expresidente de la Comisión Europea y exprimer ministro italiano). Todo ello lo hace Roche con un lenguaje sencillo, con un ritmo trepidante y sobre todo con información de primera mano acumulada a lo largo de una carrera como periodista financiero. Y con un punto de intención -que algunos llamarán demagogia- que restalla con violencia sobre el lomo de un banco hasta hace poco intocable. El de Rajan pertenece al de los ex. Rajan fue economista jefe en el FMI y se convirtió en uno de los profetas que alertaron de los riesgos que asumían la banca y los Gobiernos. Su tesis es que los excesos del sistema financiero fueron auspiciados por un sector público que no solo creyó con los ojos vendados en la magia del mercado, sino que le puso una alfombra roja, con instituciones de crédito público cuyo único propósito era reducir las crecientes desigualdades a base de préstamos fáciles y baratos. Entre todos ayudaron a hinchar la madre de todas las burbujas inmobiliarias. El problema del libro de Rajan -uno de los economistas más influyentes del mundo- es que pone al mismo nivel los excesos de la banca y los errores del Gobierno, algo que casi suena a broma a la vista de lo sucedido. Y sin embargo, en el modo de ensañarse con unos y otros, el propio Rajan da alguna clave. "El sector público de Estados Unidos apesta", escribe. ¿Y la banca? "Banqueros en apariencia inteligentes" levantaron un sector financiero "sofisticado, competitivo y amoral". Rajan, que no es precisamente un tardocomunista, apunta que el sector financiero "es innovador hasta en su forma de buscarse problemas". "Los bancos son el monstruo. Los hombres los crearon, pero no los pueden controlar", escribió Steinbeck hace 70 años. En esas estamos.

El banco. Cómo Goldman Sachs dirige el mundo. Marc Roche. Traducción de Ramon Vilardell. Ediciones Deusto. Barcelona, 2011. 264 páginas. 21,95 euros (electrónico: 14,99). Grietas del sistema. Por qué la economía mundial sigue amenazada. Raghuram Rajan. Traducción de Blanca Ribera de Madariaga. Ediciones Deusto. Barcelona, 2011. 322 páginas. 22,50 euros (electrónico: 15,99).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de julio de 2011