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Necrológica:

Carlos Sentís, periodista de un siglo

Como corresponsal estuvo en África con De Gaulle y en el juicio de Núremberg - En la Transición fue diputado con UCD y contribuyó al regreso de Tarradellas

Con Carles Sentís Anfruns (Barcelona, 1911), fallecido ayer a los 99 años, se va casi un siglo de periodismo. Una trayectoria excepcional truncada cinco meses antes de su redondo aniversario, pero cumplida hasta el final con el artículo que seguía publicando cada semana en el diario La Vanguardia. Atento siempre al pálpito vivo de la actualidad, su obra va ligada a muchos momentos significativos de un siglo XX trepidante en acontecimientos, sangrante en conflictos políticos y civiles, pero también vibrante de esperanzas.

En todos ellos estuvo el periodista Sentís en primera fila, sin duda una de sus grandes virtudes: joven reportero mezclado en el autocar ilegal -conocido como el Transmiserià, en un intencionado juego- que trasladaba emigrantes de Murcia a Barcelona en 1932 (y que daría pie a su mejor serie en catalán, publicada en la revista Mirador); secretario del consejero de Finanzas de la Generalitat Martí Esteve en la noche del 6 de octubre de 1934, cuando el presidente Lluís Companys proclamó la República Catalana; corresponsal en Roma y Berlín en los años de ascenso de los totalitarismos; único corresponsal español junto al general De Gaulle en África; en la entrada del ejército norteamericano en el campo de concentración nazi de Dachau y en los juicios de Núremberg contra los altos dirigentes nazis.

Bajo su dirección, la emisora Radio Barcelona volvió a emitir en catalán

Tras la guerra civil, fue secretario del ministro falangista Sánchez Mazas

Periodista en catalán para el semanario Mirador y el diario L'Instant durante la II República; en castellano para La Vanguardia Española y ABC, como director (1963-1965) y presidente (1965-1966) de la Agencia Efe y director del rotativo Tele/eXprés (1966-1968) durante el franquismo, alternaría ambas lenguas tras la dictadura.

Bajo la dirección de Sentís recuperó Radio Barcelona (1974) un primer programa en catalán y siendo en 1975 director general de Coordinación de prensa en el primer Gobierno de la monarquía, se otorgó por fin al diario Avui el permiso para publicarse, el primero en catalán desde la guerra civil.

En los años de la Transición, el periodista soportó estoicamente el sambenito de "espía de Franco" -colaboró con otros colegas de la Lliga en los servicios de información financiados por Francesc Cambó, en Francia e Italia, durante la guerra civil-, en contraste con la benevolencia dispensada a destacados falangistas. Acabada la guerra civil, fue secretario personal del intelectual falangista Rafael Sánchez Mazas en el breve lapso en que este fue ministro sin cartera en uno de los primeros Gobiernos del general Franco.

Sin embargo, tras la muerte del dictador, Sentís fue el presidente de la Asociación de la Prensa de Barcelona (entre 1974 y 1977) que dio entrada en la junta a los demócratas y defendió al periodista Josep Maria Huertas Clavería cuando fue sometido a consejo de guerra por el Capitán General de Cataluña. Y fue el primer presidente del Colegio de Periodistas de Cataluña (1988-1990), de cuyo espíritu profesional y liberal conservamos un alto concepto quienes le acompañamos en una junta joven e inclinada hacia la izquierda.

En un intermedio, Sentís se había entregado brevemente a la política, como diputado de Unión de Centro Democrático (UCD) por Barcelona entre 1977 y 1979 y como consejero sin cartera de la Generalitat provisional (1977-1980), hasta la retirada casi simultánea de Adolfo Suárez y Josep Tarradellas. Al primero lo había conocido en TVE, donde hizo programas de actualidad, y con el segundo desde los años treinta. Ese doble contacto facilitó su papel como uno de los artífices del regreso de Tarradellas desde el exilio.

Sentís fue, sobre todo, un gran corresponsal, también en sedes fijas como Nueva York y París. De sus viajes por el mundo quedan, además, numerosos libros: La Europa que he visto morir (1942); África en blanco y negro (1944), Del Congo a Argel con el general De Gaulle (1944), La paz vista desde Londres (1945).

Entre los textos más recientes hay unas memorias dictadas al periodista Xavi Ayén -Memòries d'un espectador; que alcanzan sólo hasta 1950.

El bagaje profesional acumulado por Carles Sentís en ochenta años de ejercicio profesional queda apenas apuntado en esas notas a vuela pluma, que no deben olvidar un sinfín de reconocimientos, que en lo personal van desde las cruces de Isabel la Católica, la Orden de Cisneros, la Legión de Honor de Francia, la Gran Cruz al Mérito Civil a la Creu de Sant Jordi de la Generalitat; en lo profesional, desde el Mariano Cavia, el Fraga Iribarne, el Godó Lallana al de la Fundación Independiente, entre muchos otros.

En cualquier caso, la biografía de Carles Sentís es la de un periodista vocacional, de una figura sin parangón en las principales tradiciones periodísticas, quizá no suficientemente apreciada, que el tiempo y el estudio de su obra engrandecerán.

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Jaume Guillamet es catedrático de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de julio de 2011