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Desalojada la acampada de la plaza del Ayuntamiento de Valencia

La policía acaba con los campamentos de indignados en Castellón y Gandia

Agentes de las policías Nacional y Local han desalojado esta madrugada a los acampados que quedaban en la plaza del Ayuntamiento de Valencia. Pasadas las 5.00, según el relato de la acampada, un centenar de agentes ha rodeado la plaza y ha identificado a todo el que estaba allí. Mientras, los operarios de limpieza han desmontado todas las tiendas y carpas y han trasladado el material a un almacen policial en la avenida del Cid. Fuentes policiales citadas por EFE aseguran que se han sacado 16 camiones cargados de basura y que se han identificado a 64 personas de manera cautelar. Los acampados insisten en que a algunos se les ha metido en el furgón y "no se sabe qué ha pasado". En todo caso, no se han registrado incidentes.

En Castellón y Valencia la operación se ha llevado a cabo sin incidentes

La acampada critica que la policía se ha llevado "muchas cosas y ha registrado todo". "Se lo han llevado sin más explicaciones", ha explicado Juan, de la comisión de Prensa. La web de la acampada informa de que esta tarde, a las 20.00, se ha convocado una asamblea extraordinaria en la plaza del Ayuntamiento. Los acampados desalojados esperan hasta entonces en la plaza de la Virgen, a menos de un kilómetro de allí

De igual manera, la policía desalojó ayer a los indignados que quedaban en las plazas de Gandía y Castellón. En el primer caso, decenas de efectivos policiales custodiaron su retirada de la plaza de María Agustina sin apenas incidencias. En Gandia, los que quedaban, no más de una decena, abandonaron las plazas del Mediterráneo y del Ayuntamiento tras la petición de la policía. En Alcoi, el Consistorio esperaba a media tarde que la asamblea de la acampada decidiese qué hacer, después de que la policía diera un ultimátum para proceder al desalojo ayer a las 19.00. El alcalde, Antoni Francés, insistió en que el Ayuntamiento buscaba una "salida negociada". Finalmente, los indignados alcoyanos decidieron anoche, tras una dilatada asamblea, permanecer en la plaza de España durante la noche y continuar debatiendo y negociando durante el día de hoy.

A tenor de lo que ocurrió en Castellón y Gandia, ayer en la plaza del Ayuntamiento de Valencia los rumores de desalojo circulaban de tienda en tienda y los acampados preparaban mentalmente su salida. Uno de ellos, Miguel, pensaba que las autoridades no encontrarían problemas aunque se resistía: "Palos no va a haber", resumía, "no creo que nadie tenga esa actitud aquí, pero bueno", insistió. Luego se ha visto que tenía razón. En todo caso, tanto él como sus compañeros de carpa parecían resignados a abandonar la plaza antes o después. Lástima, lamentaban, que tengan que dejar "un lugar simbólico". "¿Dónde nos íbamos a poner mejor que aquí, enfrente del Ayuntamiento?", incidía un acampado. "A mí me gustaría llegar a Fallas y verles la cara", apuntaba otro irónico.

En Castellón y Gandía, las acampadas ya no existen. En la capital de La Plana, decenas de agentes de policía se encargaron ayer de su recogida mientras los servicios de limpieza barrían y fregaban el suelo. En Gandia, los indignados dejaron finalmente la plaza que ocupaban desde que empezaron las protestas el pasado 15 de mayo. En un comunicado, la acampada de La Safor y La Valldigna criticó el desalojo y convocó una concentración vespertina en la plaza del Ayuntamiento. Pese a todo, los indignados reconocieron que, "excepto alguna actitud particular, el comportamiento de policía y acampados estuvo correcto".

En todo caso, la primera gran acampada que se desalojaba en la comunidad era la de Castellón. En la ciudad, alrededor de 30 agentes de la Policía Local y Nacional procedieron al desalojo de la decena de indignados que permanecía en sus tiendas de campaña poco antes de las siete de la mañana. Los representantes del movimiento 15-M llevaban más de dos meses instalados en la céntrica plaza María Agustina de la capital de La Plana, ubicada frente a la Subdelegación del Gobierno y junto al edificio de la Diputación de Castellón.

La actuación policial se desarrolló con normalidad y no se produjeron incidentes violentos, según testigos, aunque uno de los manifestantes tuvo que ser trasladado hasta el furgón policial porque se negaba a abandonar el campamento. Otros cinco pasaron por la comisaría de la Policía Nacional porque iban indocumentados, según fuentes policiales.

Cinco vehículos del servicio municipal realizaron las tareas de limpieza y trasladaron hasta un almacén del Consistorio los pertrechos que no habían sido retirados por los manifestantes.

Desde la Subdelegación del Gobierno aseguraron que el operativo se realizó "a petición" del Ayuntamiento de Castellón, a quien "correspondía la competencia" al tratarse de un asunto de ocupación de vía pública, aunque también confesaron que se trató de "una acción coordinada" por el Ejecutivo central con otros municipios para desmantelar todos los campamentos. De igual manera, en Valencia se espera el desalojo del campamento en los próximos días. La semana pasada, cientos de indignados votaron en asamblea mover estas reuniones de la plaza del Ayuntamiento y llevarlas a los barrios y pueblos donde ha germinado el 15-M. Así, la acampada de la plaza del Ayuntamiento, otro "barrio" más en la jerga indignada, solo se representa a sí misma. En este sentido, fuentes generalmente bien informadas insinuaban ayer que "en los próximos días" y "siempre que el Ayuntamiento así lo indique", la policía podría desalojar a las pocas decenas de acampados que quedan en la plaza.

Allí, sin embargo, la vida seguía igual aunque la actividad ha resultado menor día a día. Un acampado explicaba ayer que "sí", que "ahora se ve menos actividad porque se está reorganizando la estructura interna para ocupar menos espacio". "Además", apuntaba otro, "queremos que venga gente a hacer crítica constructiva". "Tenemos que aguantar hasta que vuelva la marcha a Madrid", insistía otra, "es lo que nos pidieron cuando se fueron". Sea como sea, la marcha de indignados pasó este fin de semana por Almansa y junta ya, según decía un acampado ayer, más de cien personas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de julio de 2011