Los usuarios de Cáritas aumentan un 25% en un año

Las peticiones de ayuda básica de ropa y alimentos se incrementaron en un 112%

Los recursos de Cáritas se estiraron el año pasado para atender a un 25% más de personas que en 2009. En total, la organización católica asistió a 63.854 personas frente a las 50.884 del año anterior. "Son números fríos pero que reflejan las magnitudes en las que nos estamos moviendo", explicó el director de Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela, José Anuncio Mouriño Rañó. Y entre la frialdad de las cifras, en Cáritas identifican un nuevo tipo de pobreza, la de corbata, la del empleado de tipo medio con "buen coche, buena vivienda y colegios privados" que un día se encuentra en la calle.

La pauta, explican, es similar: tras el despido se va tirando del subsidio por desempleo y depués de las ayudas familiares. Cuando en la casa deja de entrar dinero, comienzan también los problemas de convivencia. "Hay disputas y la pareja se deshace. Los hombres se abandonan a sí mismos y muchos se quedan en la calle", indica Mouriño, quien considera que esa situación es la más peligrosa, porque les lleva a perder su autoestima y entrar en exclusión social. Entonces, a las ayudas materiales se le suma también la atención psicológica. "Son pobres vergonzantes, no quieren que se les ayude", indicó el director de comunicación de la entidad, Javier García Sánchez. "Damos vueltas para que no sepan que la ayuda es de Cáritas, porque siempre dicen que hay gente que está peor que ellos. Es muy difícil entrar y buscamos otras herramientas, como acceder por vecinos o amigos", explicó.

Aunque en la organización religiosa no pueden estimar cuánta gente encaja en este patrón, sí constatan un aumento en 2009 y 2010, ya que la cifra aumenta según se van agotando los subsidios públicos y se quedan en situación de "extrema vulnerabilidad". Cáritas les provee de atenciones primarias "para que puedan subsistir": alimentación, material escolar, ropa o pagar algún recibo. Esta asistencia básica aumentó en 2010 en un 112%. En total, 52.637 personas frente a las 24.944 de 2009. El área de A Coruña acumula la mitad de las personas atendidas, 23.586. La organización católica ofrece un programa de orientación y formación laboral en el que también se plasma un aumento importante de demanda: 11.217 personas en 2010 mientras que en 2009 se quedaron en 3.103, un incremento del 361%. De las más de 63.000 personas atendidas, el 26,5% son emigrantes. La curva ascendente de solicitudes de atención se mantiene en el primer trimestre de este año, indicó Mouriño.

A pesar de que las necesidades de atención aumentan en un 25%, los fondos de Cáritas lo hicieron en un 10%, hasta un poco más de cinco millones de euros. "Aumentó el pequeño donativo y bajó el grande, pero no tenemos problemas, podemos afrontar el horizonte con esperanza. Hay instrucciones de don Julián \[Barrio, arzobispo de Santiago\] para que nadie pase hambre en las parroquias", aseguró Mouriño. De la atención se encargan 223 Cáritas parroquiales, en las que prestan servicios 1.200 voluntarios.

El director de la organización aprovechó la presentación del balance, en el que también participó el delegado Episcopal, Jesús García Vázquez, para informar de que las parroquias de Santiago se encargarán de mantener el servicio de la cocina económica en el mes de agosto, cuando el local habitual cerrará por reformas. El servicio de comedor se mantendrá en el colegio de La Salle.

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