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Reportaje:

El Festival de Itálica vuelve a casa

El teatro romano de Santiponce acogerá siete de sus 10 espectáculos de danza

Con el "como decíamos ayer", que dijo fray Luis de León cuando retomó sus clases en la Universidad de Salamanca tras pasar por las cárceles de la Inquisición, el Festival Internacional de Danza de Itálica volverá a casa, a la ciudad romana que le da nombre y que se encuentra en Santiponce (Sevilla), el próximo 1 de julio. Han pasado 17 años desde que el decano de los festivales de danza de España salió del anfiteatro de Itálica -por problemas de conservación y de presupuesto- para iniciar una peregrinación por distintos espacios de Sevilla. En la anterior edición, en 2009, ya estuvo en el conjunto monumental de Itálica, pero en un escenario montado temporalmente.

Es ahora, en el 30 aniversario de la creación del festival, cuando la danza llegará por primera vez al teatro romano de Itálica que, en adelante, será su sede. Aunque el festival se abrirá con un gran espectáculo de calle gratuito, El delirio de Vulcano, que ofrecerán las compañías Les Studios de Cirque, Atempo Circ y Les Comandos Percu en las calles de Santiponce. Y, además, otras dos propuestas -la de la Compañía Nacional de Danza (día 6) y Work in progress con The Johan Inger Project y Juan Luis Matilla (día 8)- se verán en el Teatro de la Maestranza por necesidades técnicas de las compañías.

Durante su largo camino, en el que ha pasado de ser anual a bienal, el Festival de Danza de Itálica, que dirige Juan Antonio Maesso, ha experimentado muchos cambios, pero siempre se ha mantenido fiel a su objetivo inicial: una programación de calidad y abierta a las diferentes tendencias internacionales de la danza.

En su edición número 30, la cita ofrecerá, del 1 al 28 de julio, 15 representaciones de 10 espectáculos, cuatro de ellos estrenos absolutos y otros tantos que podrán verse por primera vez en Andalucía. 23 años de danza, dirigido por José Luis Castro, es uno de los estrenos (2 de julio). "Es una producción propia en la que se han incluido coreografías que forman parte de la historia del festival y que interpretarán bailarines que han pasado por el festival. Son piezas de Emio Greco, Hans van Manen, Ohad Naharin y Nacho Duato, entre otros", explica Maesso.

Además de 23 años de danza -un título que alude a la especialización del festival a partir de 1988-, el espectáculo de calle, al que se espera que asistan unas 12.000 personas, y de Work in progress, también se estrenará Upper, de la compañía sevillana Teatro del Velador (días 19 y 20), un encargo del festival que dirige Juan Dolores Caballero.

Podrán verse por primera vez en Andalucía Remix, un espectáculo que reúne lo mejor de los 30 años de trabajo de la compañía norteamericana Momix que dirige Moses Pendleton y que ya estuvo en el festival en 1988; La abeja Maya es una puta y su mejor amiga es la Mujer Araña, de Sol Picó; tres nuevas coreografías de la Compañía Nacional de Danza y Pression/ Incanto, de los italianos Aterballeto. El cartel incluye además flamenco con Belén Maya, que pondrá en escena TR3S, y Fernando Romero, que presentará Paseo por el amor y la muerte.

El teatro romano de Itálica, tras la restauración realizada por la Consejería de Cultura, cuenta con un aforo de 758 espectadores divididos en cuatro caveas (gradas), aunque cuando se construyó, hace 2.000 años, podía albergar hasta 3.000 personas. "Tan solo se conservan un tercio de las gradas originales y están muy erosionadas. Las que están en buen uso son las que se colocaron en una anterior restauración de principios de los años noventa", comentó ayer José Ramón López, director del Conjunto Arqueológico de Itálica. En la restauración del teatro se ha invertido 1.250.000 euros, de los cuales 500.000 euros los ha aportado la Diputación de Sevilla, que organiza y patrocina el Festival de Itálica, para el diseño y la construcción de una estructura desmontable que reviste las gradas y que se utilizará durante las representaciones.

"El teatro romano es el bien inmueble más antiguo de Itálica. Tras su restauración, en la que se continuará trabajando, se utilizará solo para los festivales de Itálica y de Teatro Grecolatino, porque tenemos que primar la conservación del monumento. Lo que sí se hará pronto es abrirlo al público y que se incluya en la visita al conjunto arqueológico", aclaró ayer Inmaculada López, directora general de Museos y Promoción de Arte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de junio de 2011