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Crónica:REGAL BARCELONA 74 - BIZKAIA BILBAO 64 | BALONCESTO | Final de la ACB

El Bilbao se topa contra un coloso

El Barcelona, con un ritmo insostenible y una defensa de libro, desarbola al equipo revelación

El inaudito estado de gracia del Bizkaia Bilbao, el que le ha permitido volar sobre el Power Valencia y el Real Madrid y aterrizar en la final, le valió para mantenerse en pie, para tirar de flema cuando la paliza era enorme y acabar con la cabeza alta pese a sufrir un castigo mayúsculo (62-36) cerca ya del último cuarto. Y eso es mucho, muchísimo. Porque se las tuvo que ver con un Regal Barcelona inspirado, concienciado al máximo en su doble misión: rendir a tope y no dejarse mecer por la más mínima confianza ante un rival, sobre el papel, inferior. Por una parte, sabía cómo se les gasta el Bilbao; por otra, tiene todavía una espina clavada por su desplome en la final de la anterior campaña ante el Caja Laboral.

REGAL BARCELONA 74 - BIZKAIA BILBAO 64

Regal Barcelona: Sada (2), Navarro (9), Anderson (9), Lorbek (24), Perovic (5) -equipo inicial-; Ricky Rubio (0), Lakovic (2), Vázquez (2), Ingles (3), Ndong (9), Morris (1) y Grimau (8).

Bizkaia Bilbao: Jackson (7), Blums (5), Mumbrú (5), Hervelle (8), Mavroeidis (5) -equipo inicial-; Chris Warren (12), Fisher (6), Vázquez (3), Banic (6) y Vasileiadis (7).

Árbitros: Daniel Hierrezuelo, Juan Luis Redondo y Benjamín Jiménez.

6.821 espectadores en el Palau Blaugrana.

El conjunto vasco intentó sorprender con una defensa en zona que no funcionó

Lorbek, demoledor, las metió desde todos los rincones y acabó con 24 puntos

El Bilbao entró en la cancha con el entusiasmo propio del neófito ante su histórica cita. Katsikaris intentó sorprender al Barcelona con una defensa en zona. El mejor antídoto, un triple. Lo consiguió Lorbek en el primer tiro. Y a partir de ahí, el Barcelona empezó a funcionar a un nivel de revoluciones insostenible para el Bilbao. Su defensa fue de libro. El Bilbao falló seis de sus siete primeros tiros y se quedó en 12 puntos en el primer cuarto. Lorbek las metió desde todos los rincones de la cancha y, junto a Perovic y Sada, dominó el rebote. Sada, titular una vez más, en detrimento de Ricky Rubio, es uno de esos bases capaces de todo, además de las labores propias de un base. Se atreve a jugar por encima del aro y a competir por balones divididos con el pívot más feroz. Y encima, es capaz de defender a un contrincante tan incómodo, por su rapidez de piernas y de ejecución, como Jackson.

El Bilbao jugó con entusiasmo y en ocasiones incluso con acierto, pero la defensa del Barcelona rara vez le permitió enlazar un par de acciones positivas. El arranque de Anderson fue uno de los pocos problemas iniciales del Barcelona. Falló sus tres primeros tiros. Tras un leve respiro, regresó para anotar un triple e inició una ristra de aciertos en los lanzamientos, muchos generados por su agresividad en ataque.

Al Bilbao, en cambio, no le salía nada. Dio la sensación de que, de la mano de Jackson, Warren y Vasileiadis, iba a ser capaz de meterse en un partido que empezó muy pronto con un lastre de 15 puntos (25-10). Pero a la que se acercó a siete (28-21), después de un inicio de segundo cuarto en que el Barça solo anotó dos puntos en cuatro minutos y tras el único triple de Vasileiadis, se desvaneció otra vez cualquier atisbo de igualdad. Falló Banic lo que era casi una bandeja para situar a su equipo a cinco puntos. Regresó Navarro, puso la directa Anderson, Lorbek, demoledor, se fue hasta los 24 puntos, y el Barça volvió a dispararse, hasta alcanzar los 26 puntos de renta. Su intensidad quedó reflejada en una asistencia dada por Ricky Rubio al mismo tiempo que evitaba que el balón se marchara fuera lanzándose en plancha.

El Bilbao volvió a reivindicarse y, con Vázquez enganchado a Navarro, y Warren en vena de aciertos, estrechó la brecha (70-58) y llevó a la desesperación a Xavi Pascual, que tuvo que intervenir en un partido que se suponía ya sentenciado. Lo estaba. Se recompuso el Barcelona, que despachó a su meritorio rival.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de junio de 2011