Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:VALLADOLID 1 - ELCHE 0 | BALONCESTO | Final de la ACB

Javi Guerra rompe la telaraña

El Valladolid supera la resistencia del Elche en un duelo sin espacios

El Valladolid de Abel Resino, el equipo que ha sudado tinta para meterse en la pelea por el ascenso, salió del primer asalto de esta primera eliminatoria con una ventaja muy pequeña, mínima, pero que visto el escenario de estas eliminatorias puede ser definitiva.

El miedo al gol en contra pregonado por los dos técnicos, los presidentes y las dos ciudades provocó un partido estrangulado desde el inicio, las líneas juntas, pegadas, la presión enorme y a todo trapo sin que nadie consiguiese escaparse.

Solo Javi Guerra encontró el hueco dos veces pero a la primera Carpio le sacó el balón de la línea de gol y la segunda se fue a las manoplas de Jaime. El Valladolid se atrancó en la trampa del Elche, en los marcajes pegajosos por todo el campo a Álvaro Rubio, a Óscar, a Nauzet, a cualquiera capaz de echar el cuero al césped.

VALLADOLID 1 - ELCHE 0

Valladolid: Javi Jiménez; Barragán, Marc Valiente, Jordi, Peña; Nauzet, Nafti (Álvaro Antón, m. 87), Álvaro Rubio, Sisi (Jesús Rueda, m. 86); Óscar (Jofre, m. 76) y Javi Guerra. No utilizados: Jacobo; Fabio Faria, Pedro López y Bácari.

Elche: Jaime; Carpio, Pelegrín, Héctor Verdés, Edu Albacar; Cristóbal (Samuel, m. 86), Mantecón, Generelo, Ripa (Xumetra, m. 75); Kike Mateo (David Sánchez, m. 69); y Ángel. No utilizados: Leandro; Acciari, Bodipo y Santos.

Gol: 1-0. M. 56. Javi Guerra.

Árbitro: Pérez Montero (Colegio Andaluz). Expulsó a Héctor Verdés por doble amarilla (m. 83) y amonestó a Nafti, Mantecón, Óscar, Generelo y Xumetra.

Unos 25.000 espectadores en Zorrilla.

En esas apareció Sisi, un experto del alboroto, para colarse entre líneas, por un costado, por el otro, y el Elche comenzó a sufrir, a desajustarse. El primer agujero lo aprovechó Barragán para centrar sin ninguna oposición y colocar el balón en la cabeza de Javi Guerra. El gol fue un puñetazo en el mentón del equipo de Bordalás, que no fue capaz de levantar cabeza hasta el final. Solo pudo evitar que el Valladolid, lanzado, animoso, y con las ideas y los caminos aclarados agrandase la diferencia hasta lo insalvable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de junio de 2011