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Reportaje:Empresas & sectores

Cirsa gana a contracorriente

La compañía acumula 21 trimestres de mejora en ingresos y beneficio operativo

Una carta más... El naipe solicitado al crupier mayor del reino, que está por llegar -lo hará en forma de reglamentos que desarrollen la recién aprobada nueva Ley del Juego-, condiciona en buena parte las expectativas a corto y medio plazo de Cirsa Gaming Corporation. La multinacional española del juego y el ocio va ganando hasta ahora, como reflejan desde hace 21 trimestres sus cuentas corporativas, una particular apuesta contra la crisis. Pero la partida no ha terminado y hay órdagos ineludibles y de resultado incierto sobre la mesa. Como decía Mark Twain: "El trabajo es todo lo que se está obligado a hacer; el juego es lo que se hace sin estar obligado a ello".

A la primera parte del axioma responde la estrategia puesta en marcha en Cirsa por Joaquin Agut (expresidente de Terra Lycos, expresidente y ex consejero delegado de Endemol, y ex primer ejecutivo en Europa de General Electric) desde su contratación como director general, a mediados de 2006, por Nortia Corporación, que es la cabecera del grupo de la familia Lao (un conglomerado empresarial que factura unos 2.250 millones de euros anuales, de los que un 80% los aporta Cirsa).

La empresa facturó 1.774 millones de euros en el ejercicio 2010

Solo el 30% de las ventas del grupo proceden del mercado español

"Explotamos todos los subsectores del juego privado: máquinas recreativas, apuestas, bingos, casinos... Somos fabricantes de máquinas recreativas. Estamos presentes en la actualidad en España, Italia y América Latina (México, República Dominicana, Venezuela, Panamá, Colombia, Perú, Ecuador y Argentina), y también en Marruecos con un casino. Y somos una compañía cotizada en el mercado de deuda de la Bolsa de Londres", describe Agut. La argamasa de todo este edificio es el trabajo y la seriedad, en ningún caso el azar, señalan en Cirsa, aunque nunca esté de más que la suerte te acompañe en los negocios. "En un sector tan delicado como el nuestro hay que ser muy responsables, y no solo desde el punto de vista moral, ante la sociedad. También hay que ser muy escrupulosos en el cumplimento de la legalidad. En suma, en Cirsa debemos ser y somos más papistas que el Papa", enfatiza su director general.

Su estrategia, tras tomar el timón del grupo de juego y ocio, se ha centrado en consolidar el negocio que tenía ya esta compañía, a lo que ha dedicado los mayores esfuerzos y recursos durante los primeros dos años, y en sustituir la filosofía del crecimiento a toda costa que había primado en este grupo surgido casi de la nada en 1979 por la filosofía del crecimiento rentable. Transformación que ha propiciado además, según Agut, un comportamiento empresarial más profesional.

Tres ejes o planes han marcado este cambio. El primero, según explica Joaquin Agut, fue y es centrar los esfuerzos en "lo que sabemos hacer y en los mercados que consideramos prioritarios para nuestro negocio". Así, por ejemplo, "hemos salido de las actividades que teníamos relacionadas con la lotería y de países como Rusia y Corea para centrarnos en mercados hispanohablantes y también en Italia, donde nos va muy bien". El 70% de los resultados de la compañía provienen de fuera de España (un 60% de América Latina y un 10% de Italia).

El segundo pilar de la transformación en la que está embarcada Cirsa lo conforma la aplicación de procesos avanzados y sofisticados de gestión ("para lo que me ha servido mi experiencia en General Electric", dice Agut), con una nueva política de recursos humanos y con cambios organizativos como la creación de una unidad de servicios común a todos los negocios y la simplificación de estos.

En fabricación, por ejemplo, "vendimos a Azkoyen en 2007 la filial Gaming Technology Distribution, especialista en diseño y fabricación de medios de pago para máquinas tragaperras" y "hemos fusionado en uno todos los centros de I+D que teníamos para potenciar esta actividad que consideramos esencial para nuestro negocio", agrega el director general.

La disminución y corrección de la deuda constituyen el tercer eje de la nueva Cirsa. Hace un año, en mayo de 2010, el grupo emitió 400 millones de euros en bonos con vencimiento en 2018 y canceló al tiempo bonos por 270 millones con vencimiento en 2014. Y en enero último, "el primer día laborable después de la festividad de Reyes logramos colocar en Londres", a pesar de la que estaba cayendo sobre España en riesgo país y en diferencial con la deuda pública alemana de referencia, señala con cierto orgullo Agut, "una emisión de bonos de 280 millones euros con vencimiento en 2018 y cancelar otra de 230 millones con vencimiento en 2012". Esta última emisión, a un tipo de interés elevado, del 8,65%, es la sexta que hace desde 2004 en mercados internacionales (hoy tiene en circulación bonos por 680 millones que vencen dentro de siete años).

Cirsa Gaming Corporation, aplicándose estas nuevas recetas, obtuvo el pasado ejercicio unos ingresos de explotación de 1.774 millones de euros, un 8% más que en 2009, y en el primer trimestre de 2011 ha obtenido 438 millones de euros, un 7% más que en el primer trimestre del año anterior. La progresión del beneficio operativo (no del beneficio neto) ha sido aún mayor, un 25% en el ejercicio 2010, hasta alcanzar los 260 millones de euros, y un 21% en el primer trimestre de 2011, hasta situarlo en 70 millones.

"A pesar del entorno económico complejo en el que nos encontramos, principalmente en el mercado español, Cirsa ha logrado cumplir sus planes operativos y, una vez más, superar los compromisos comunicados al mercado", señala Joaquín Agut. -

Agravios por ley

Cirsa, como otras empresas tradicionales del sector, se siente discriminada por el tratamiento que dispensa la Ley del Juego a sus competidores online y al organismo Loterías y Apuestas del Estado (LAE). Confía en que los reglamentos de la ley palíen tales agravios.

Joaquim Agut denuncia, en concreto, que se les impone una fiscalidad onerosa frente a una exigencia mucho más suave que se aplica a sus competidores extranjeros online. Además, dice, las tradicionales se ven forzadas a adaptar sus negocios a los reglamentos que fijan las comunidades autónomas y las online no. Cirsa reclama también que la promoción y publicidad del juego deje de estar prohibida para el canal tradicional. Y denuncia las consecuencias que puede tener la futura salida a Bolsa de LAE. Hay un tratamiento asimétrico por el que una compañía que va a salir a Bolsa, que se va a financiar en los mercados de capitales, vaya a poderse expandir a otras modalidades de juego tradicional más allá de las que ya explota en exclusiva y vaya "a competir con nosotros" sin pagar iguales impuestos. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de junio de 2011

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