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El II Plan de Lectura dará prioridad a las zonas rurales

La Junta andaluza prestará especial atención a las zonas rurales y a los colectivos desfavorecidos en los contenidos y actividades del II Plan de Impulso a la Lectura, cuyo trámite inició ayer el Consejo de Gobierno. El consejero de Cultura, Paulino Plata, explicó que con esta segunda parte se continúa la estrategia puesta en marcha en 2005 -cuando se aprobó el primer plan- para mejorar los índices de lectura en la comunidad, ampliar la red de bibliotecas, fomentar la creación literaria y apoyar al sector editorial y librero.

Plata dijo que el primer plan ha tenido muy buenos resultados y ha sido muy "fructífero", ya que se ha extendido la red de bibliotecas (con el 98,7% de la población atendida), además de crearse el Observatorio Andaluz de la Lectura, dirigido por el filósofo y pedagogo José Antonio Marina.

Precisamente, Marina, en las primeras conclusiones de este organismo, de marzo de 2010, alertó de los "graves problemas de compresión lectora" que presentan los estudiantes andaluces de Secundaria, dificultades que, apuntó, se acentúan en la etapa universitaria. Según Marina, el nivel de comprensión lectora entre los alumnos de la enseñanza Secundaria "deja mucho que desear", déficit que se vuelve "trágico" en la etapa universitaria debido a la falta de interés de los alumnos por la lectura y a la "poca motivación de los profesores" por este asunto.

Los datos del informe del Observatorio señalan que el índice de lectura de los andaluces se sitúa un 4,4% por debajo de la media nacional, en torno al 55% de la población mayor de 14 años. La media de los libros leídos al año es de 7,9, con un promedio de 11,8 libros entre los lectores frecuentes. El 78,2% de los lectores afirma leer únicamente novela o cuento.

El Comité Científico del Observatorio recomendó a la Junta andaluza ampliar el plan de impulso a la lectura a otros ámbitos, sacarlo del espacio reducido de los centros escolares y de las bibliotecas e implantarlo en los municipios con el respaldo de los agentes sociales. José Antonio Marina indicó que este nuevo ámbito de actuación lograría la equiparación del índice de lectura andaluz con el nacional, ya que permitiría acentuar su acción de manera específica en los sectores con una relación más débil con la lectura, como la población con estudios primarios o sin terminar, las mujeres con menor nivel de estudios o la población rural.

Ayer, el consejero anunció que el nuevo plan, que terminará en 2013, implicará a otras consejerías, como Educación, Innovación e Igualdad. Se dará prioridad a los materiales especiales para colectivos en situación de desventaja, como audiolibros y colecciones en braille, así como la apertura de bibliotecas interculturales para inmigrantes y minorías étnicas. El nuevo plan será elaborado en cuatro meses por una comisión presidida por la Dirección General del Libro, Archivo y Bibliotecas, e integrada por técnicos de las consejerías de Cultura; Economía, Innovación y Ciencia; Educación, e Igualdad y Bienestar Social.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de junio de 2011