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Entrevista:BJARNE RIIS | Director del Saxo Bank | GIRO | Cuarta 'maglia' rosa para España

"Con Contador todo es fácil"

El director de Contador, Bjarne Riis (Herning, Dinamarca; 3 de abril de 1964), habla un italiano suave, como sin esfuerzo, sin vocalizar apenas, no apto para sordos. Una blandura aparente que contrasta con su mirada, fría, con su forma de dirigir al Saxo Bank, con mano de hierro, con la relación de tú a tú con un ciclista como Contador, al que califica como el número uno de los que ha tenido.

Pregunta. ¿Cómo es dirigir un equipo con Contador? ¿Es tan fácil ganar como parece desde fuera?

Respuesta. Con él todo es fácil, es tan fuerte, ¿no? Es el más fuerte, pero la vida en el ciclismo nunca es fácil. Llevar un equipo con él es un placer, porque es un fenómeno.

P. Da la impresión, incluso, de que, aparte de su superioridad física, a Contador no se le escapa un detalle, lo controla todo...

"Tiene otro nivel. Es el número uno de los que he dirigido"

"Es normal esperar que venza siempre. Pero no hay que tener miedo a perder"

R. Es una cuestión de profesionalidad. Él marca las diferencias en todo tipo de aspectos, los que importan. Sabe cuidarse. Antes de llegar, conocía el recorrido del Giro incluso mejor que yo, sabe alimentarse, en carrera nunca se olvida de nada, lo tiene todo en cuenta...

P. ¿Ha hablado con Bruyneel o Martinelli, sus antiguos directores, para que le adelantaran algún detalle de cómo era Contador, su personalidad?

R. No, no... Lo importante para mí era tratarlo de acuerdo a cómo lo veía yo, sin influencias de otros. He hablado un poco con Bruyneel, sí, pero él dice lo mismo, que es un campeón...

P. ¿Le ha dicho también que a veces Contador es un poco testarudo, que cuando toma una decisión es imposible convencerle de lo contrario?

R. Sí... Pero tiene razón tantas veces... Sin embargo, donde veo que se equivoca mi trabajo consiste en hacerle ver el error, decirle 'yo pienso que es mejor así...', ponerle en las mejores condiciones para que lo vea. Es lo mejor. Es una cuestión sobre todo de feeling.

P. No puede ser un ordeno y mando, claro...

R. Es difícil decirle 'Alberto, te estás equivocando...', cuando va tan fuerte como va. Se trata más bien de hacerle ver las pequeñas cosas en las que puede mejorar. Es hermoso. Él tiene esa ambición, la de mejorar cada día. Es un trabajo que hay que hacer con calma, poco a poco. Él sigue creciendo.

P. La víspera del Etna, donde Contador dio el golpe de gracia al Giro, ¿quién decidió la estrategia?

R. Hablamos los dos, estábamos de acuerdo los dos. Le dije directamente: 'Si ves la oportunidad, aprovéchala'. El ciclismo es así, nunca se sabe lo que sucederá el día siguiente. Y esos días él se sentía bien, y cuando uno como él se siente bien y hay una subida, ¿a qué vas a esperar? Hablamos y yo calculé qué etapas había, si cogíamos la maglia tan pronto... Y vimos que no había riesgos, que incluso era mejor para el equipo asumir el liderato con dos semanas de Giro por delante. Les da motivación, compromiso.

P. El Giro de Contador ha sido también un modelo de gestión del equipo, de relaciones con otros equipos, de alianzas...

R. Cada equipo hace su carrera, no se puede decir a otros equipos que hagan algo. Eso no me gusta, no me gustan las alianzas. Otra cosa es hablar de intereses comunes. Porque, al final, nadie regala nada, todo se cobra.

P. ¿Tampoco Alberto ha regalado nada?

R. Bueno, sí, pero lo ha hecho bien, ha hecho lo justo, con Rujano, con Tiralongo, ha hecho lo correcto. Pero a mí, y a él también, lo que más me gusta es ganar. Yo estoy aquí para ganar, mi equipo está aquí para ganar. A veces las circunstancias obligan a actuar de otra manera, ok, de acuerdo, pero mi sponsor paga para que ganemos, no para que hagamos regalos.

P. Usted ha ganado como director una vez el Tour, con otro ciclista español, con Sastre. ¿Fue muy diferente al Giro de Contador?

R. Sí. No me gusta comparar, pero es obvio que son dos deportistas muy diferentes. Con Carlos tuvimos que hacer el máximo...

P. Con Sastre fue inesperado, ¿no?

R. Sí.

P. ¿Con Contador es una obligación ganar?

R. Es diferente. Es otro tipo de presión. Ya ha demostrado que es el más fuerte, así que si no gana... Es normal que se espere que gane siempre. Pero si tienes miedo de perder, ya te equivocas de entrada. Nunca hay que tener miedo a perder, que siempre es posible. Lo importante es usar la cabeza, manejar el feeling, el resto ya no depende de uno, hay tantos factores, infortunios...

P. También parece Contador más maduro que otros de los ciclistas a los que ha dirigido, como los hermanos Schleck...

R. Sí, sí. No es que sea más fácil de dirigir que los Schleck por ello. Para algunas cosas, sí, para otras, no. Hay que respetar a cada uno, su diferencia, su personalidad. Eso es lo bonito, la diferencia. Si todos fueran iguales, sería muy aburrido.

P. ¿A usted le ayuda haber ganado un Tour (1996) para poder hablar de tú a tú a un campeón que ha ganado tres?

R. Es mi experiencia. Lo importante es que haya respeto común. Yo respeto lo que dice y él respeta lo que pienso.

P. A usted se le ha visto ayudarle a cambiar de bicicleta, usted ha subido en la moto para llevarle bici de repuesto en el Zoncolan, cuando otros equipos enviaron al mecánico... ¿Le ha rejuvenecido dirigir a Contador, le ha dado más ilusión?

R. Las ganas nunca las he perdido, y soy joven, ¿eh? Pero sí, es un estímulo. Yo amo el ciclismo. Para mí, personalmente los estímulos son importantes. La motivación es fundamental. Si no, no hay vida. Me gusta intentar marcar la diferencia, lo siento necesario. Me monté en la moto con la bici de repuesto no porque quisiera hacer el trabajo de Faustino, el mecánico, que, claro, él lo haría mejor que yo, sino porque necesitaba ver la carrera de cerca, ver cómo era la subida, oír a la gente, oír la carrera, vivir la experiencia del Zoncolan. Era una necesidad, y, al final, la responsabilidad de que todo vaya bien es mía, por eso asumí la responsabilidad de subir en moto. Si subo en coche lo habría hecho a dos kilómetros, no habría podido hablar, que no es que hablara mucho con él, no lo necesita. He visto que todo estaba ok, sin problemas. Son días que me dan más experiencia.

P. Ahora, muchos mánagers prefieren quedarse a dirigir el equipo desde el despacho, no desde el coche...

R. A mí me gusta estar en carrera, es donde yo valgo para algo. Ya tengo gente que trabaja en la oficina para mí. Cuando se tiene una empresa hay que saber tener gente a cada persona en el puesto justo según su experiencia. Mi experiencia es la de saber de táctica, saber dirigir a un equipo en carrera. Si yo no uso mi experiencia en favor del equipo, me equivoco. Aquí es donde soy fuerte. En las concentraciones, miro a los corredores, sé cómo son, cómo están... En eso soy bueno, y lo sé. Si no hago este trabajo no doy el 100% a mi equipo.

P. ¿Ha sido Contador muy superior o quizás los rivales no han tenido nivel: Nibali, Scarponi...?

R. Mire, Contador es un campeón, ¿eh?... Los otros son muy fuertes, grandes corredores, pero Contador tiene otro nivel. El número uno de los que he dirigido.

P. ¿Cómo ve el Tour después de este Giro?

P. Espero ganarlo, claro, para ello trabajamos. Él es el favorito lógico.

P. ¿La decisión que tome el TAS sobre Contador después del Tour tendrá alguna influencia sobre el futuro del equipo?

R. Mire, obviamente él es muy importante para este equipo. Él lo sabe, y para el futuro también. Pero, estamos aquí, trabajamos día a día. La decisión no está en nuestra mano. Sería triste que lo sancionaran...

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de mayo de 2011