Reportaje:Empresas & sectores

Solvencia II y cajas traen riesgo al seguro

Mapfre, Catalana y Mutua Madrileña perfilan nuevas estrategias de futuro

Les ha ido mejor que a la mayoría de las empresas españolas durante la crisis, pero las aseguradoras temen ahora la repercusión que pueden tener sobre sus cuentas y estrategias la reestructuración de las cajas de ahorros, con las que frecuentemente comparten negocios y capital, y la entrada en vigor de Solvencia II, la regulación que les será aplicable a las entidades de su sector pertenecientes al espacio económico europeo.

Mapfre, Catalana de Occidente y Mutua Madrileña han seguido en los últimos tres años el refrán "zapatero a tus zapatos" como mejor fórmula para capear la crisis. Su estrategia ha sido concentrar sus esfuerzos y recursos en su razón de ser -los seguros y reaseguros-, salirse en la medida de lo posible y mediante ventas o canjes -a veces incluso con pérdidas- de otras actividades, y reconducir el tamaño y el modo de explotación de sus patrimonios inmobiliarios.

Mapfre modifica y renueva su alianza estratégica con Caja Madrid y su grupo
Salto adelante de Mutua Madrileña tras su entrada en VidaCaixa Adeslas

Así, la aseguradora líder, Mapfre, que cerró 2010 con unos ingresos récord de 20.471 millones y unos beneficios de 933,5 millones, ha abandonado el negocio de las residencias de la tercera edad con la venta de Mapfre Quavitae por 30 millones al Grupo SAR; ha suspendido la actividad promotora de Mapfre Inmuebles, que ahora se dedica en exclusiva a la explotación del patrimonio inmobiliario del grupo, y ha pactado traspasar su participación del 49% en el Banco de Servicios Financieros (BSF), que le ha generado desde 2008 unas pérdidas acumuladas de 106 millones, a su socio Caja Madrid.

La aseguradora, en una operación ligada a la anterior y a un pago adicional en efectivo, va a adquirir el 12,5% que posee Caja Madrid en Mapfre Internacional y, de esta forma, va a controlar el 100% de su capital. Mapfre Internacional tiene filiales en EE UU, Turquía, Portugal y Filipinas, y obtuvo el pasado ejercicio un resultado atribuido de 103 millones.

En cualquier caso, según han comunicado a la CNMV, estos acuerdos no suponen modificación de la alianza entre Caja Madrid y Mapfre, que mantienen su colaboración recíproca a través de sus redes de distribución. Ambas tienen un pacto estratégico por el que la caja posee el 15% de la aseguradora y un representante, Rodrigo Rato, en su consejo. Deberán abordar, sin embargo, tras la fusión de cajas que lidera Caja Madrid, la reestructuración de su acuerdo de bancaseguros, ya que Aviva tiene un pacto similar con Bancaja y Caser con Caja Rioja y debe quedar un solo socio.

La otra compañía cotizada, Catalana de Occidente, que esta semana ha celebrado junta general de accionistas, se hizo hace unos meses con las tres cuartas partes del capital del segundo operador mundial del seguro de crédito. La aseguradora y su accionista de control Inocsa compraron el 35,8% de Atradius que se encontraba en manos de socios minoritarios -Swiss Re, Deutsche Bank y Sal Oppenheim- por más de 537 millones de euros.

Tras esta adquisición, el grupo catalán da por superada la crisis del seguro de crédito, que cubre la morosidad en las operaciones comerciales. La aseguradora cerró 2010 con un resultado consolidado de 209,2 millones, que, frente a los 37,9 millones del ejercicio anterior, supone un aumento del 452%. Su volumen de negocio se situó en 3.027 millones de euros, un 6,34% menos que en 2009.

El gran salto adelante en el sector, sin embargo, lo ha dado en los últimos meses Mutua Madrileña (MM), que con la compra a La Caixa del 50% de VidaCaixa Adeslas se sitúa como líder nacional en seguros de salud, como segunda compañía en productos no vida y como cuarta en la clasificación general del seguro español, con una suma de primas de 3.300 millones. La Caixa y MM se convierten además en socios en el mercado asegurador español con la creación de una joint venture.

"La operación marca un antes y un después en la historia de la mutua. Con ella reducimos nuestra concentración en autos, del 80,2% de la cartera al 38,3%, y en Madrid, donde pasaremos de tener el 71,5% del negocio al 43,4%; y equilibramos los porcentajes de aportación de los canales de distribución", ha señalado su presidente, Ignacio Garralda, en la presentación de los resultados de 2010.

Meses antes, Mutua adquirió más de 10.000 plazas de aparcamiento a FCC. Y vendió a finales del año pasado, por unos 207 millones, el 1% que aún tenía de Sacyr Vallehermoso y un 0,6% de Repsol, donde su participación pasó del 2% al 1,4%. La aseguradora obtuvo una ganancia de 60 millones con las acciones de la petrolera, lo que compensó la minusvalía similar generada en diciembre y en julio por la venta de los títulos de la constructora (Mutua compró el 5% de Sacyr por 500 millones de euros en 2006).

Grupo Mutua Madrileña tuvo en 2010 un beneficio neto de 163 millones, un 3% más que en 2009. La mayor parte del resultado total provino del rendimiento de las inversiones, 134 millones, ya que el resultado asegurador fue de 71 millones. Los ingresos por primas sumaron 1.357 millones, con un incremento del 5%.

En 2010, Mutua Madrileña se mantuvo como la aseguradora más solvente en España, con un margen en no vida del 1.939%, frente al 281% de media del sector. Para su presidente, Ignacio Garralda, "es una seña de identidad de la mutua", aunque cree que el margen bajará con Solvencia II, "pero, aun así, será de cinco o seis veces más que el mínimo exigido". A valor de mercado al fin de 2010, el activo de MM en inversiones financieras e inmuebles ascendía a 5.633 millones, con un endeudamiento cero. Garralda agregó que no contemplan ni la entrada en el capital de CaixaBank, el banco promovido por La Caixa, ni en los otros bancos que están constituyendo las cajas: "Me extrañaría mucho que lo hiciésemos". Donde sí piensan invertir (y posiblemente en 2011) es en la compra de una gestora de planes de pensiones.

Tampoco Catalana de Occidente se inclina por entrar en el capital de los bancos. Su director general, Francisco Arregui, aunque cree que "en el mercado español se presentarán oportunidades de negocio a corto plazo" por la reestructuración de las cajas y la normativa Solvencia II, advierte que el bancario "no forma parte del negocio de Catalana Occidente".

Quien sí está dispuesto a invertir en ellos es Mapfre. Según dijo en febrero su presidente, José Manuel Martínez, Mapfre, como inversor institucional cualificado, "espera invertir como accionista, casi con total seguridad, en todos los bancos que salgan a Bolsa".

El otro tema que inquieta al sector se llama Solvencia II. Valga como botón de muestra la opinión dada por Tomás Muniesa, consejero delegado de VidaCaixa, en unas jornadas del IESE. Acusó de "mala praxis" al legislador europeo y consideró que con la actual redacción de la norma -aún en fase de tramitación- "se destruye el concepto de seguro a largo", ya que muchos de los productos que ofrece hoy el sector a sus clientes "serán imposibles de cubrir en capital y desaparecerán". Otro daño colateral de la aplicación de Solvencia II, a su juicio, es que no "solo penaliza a un sector que ha demostrado ser solvente y desincentiva los productos que mejor protegen a sus clientes, sino que invita a invertir únicamente en deuda alemana". No en vano, las aseguradoras son "el primer inversor en renta fija a largo plazo en España", con una inversión de 60.000 millones, algo que ahora se podría poner en peligro. -

Un ciclista pasea ante la torre Mapfre en Barcelona.
Un ciclista pasea ante la torre Mapfre en Barcelona.CARLES RIBAS

No hay quinto malo

Un informe de Ahorro Corporación sostiene, pese al temor de algunas compañías, que el seguro español es ampliamente solvente con vistas al quinto test (QIS 5) -sus resultados se publicarán en julio- sobre el impacto de Solvencia II. Tiene una ratio de solvencia con vistas al citado test del 171% (177% en Europa), con un exceso de capital de 12.300 millones de euros (395.000 millones en Europa). Y la calidad del capital, con una ratio "Core Tier 1" del 150%, está fuera de toda duda, afirman los expertos. En el caso de Mapfre y Catalana, que por la peculiaridad de sus balances no van a optar para su test por el modelo estándar, "la referencia de su solvencia seguirá siendo S&P. Ambas tienen una posición de capital holgada sobre su rating (AA y A-, respectivamente)". Estos expertos estiman que más del 30% del balance de Mapfre procede de filiales de fuera del Espacio Económico Europeo, donde la solvencia agregada dependerá del método de cálculo elegido para estas (el test previsto para el verano permite diferentes métodos). "En el caso de Catalana", señalan, "cerca del 45% del negocio procede del seguro de crédito", donde estiman que "los requerimientos de solvencia pueden quintuplicarse".

En Mutua Madrileña, su presidente ha señalado que es probable que las nuevas exigencias de capital que tendrán que afrontar las aseguradoras tras la implantación de Solvencia II provocarán un proceso de reestructuración y fusiones entre pequeñas y medianas empresas del sector como el que se está produciendo en las cajas. Garralda subrayó, en este sentido, que Mutua tiene 18 veces los recursos propios requeridos por la ley para hacer frente a los compromisos, mientras que el resto de empresas aseguradoras en España tienen una media de 2,7 veces. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 01 de mayo de 2011.

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