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La difícil salida de la crisis

El Estado deja de ingresar 130 millones al caer la venta de tabaco un 25%

Las tabaqueras creen que la mayor fiscalidad ha alentado el contrabando

La subida de impuestos de diciembre pasado, junto a la ley antitabaco que prohíbe fumar en lugares públicos cerrados, ha tenido su coste para las arcas públicas. El descenso de la venta de cigarrillos en un 25% ha hecho que los impuestos procedentes del tabaco se hayan reducido en el primer trimestre del año en 127,6 millones (un 5,9% respecto al mismo periodo de 2010), según estiman las tabaqueras. El cálculo se basa en datos oficiales de enero y febrero (ya disponibles) y estimaciones de marzo, que el Ministerio de Economía y Hacienda dará a conocer hoy en la ejecución presupuestaria del primer trimestre.

El Gobierno aprobó el 3 de diciembre un real decreto que subía los impuestos del tabaco "en una cuantía moderada", según la vicepresidenta Elena Salgado. En los cigarrillos, subió el impuesto específico desde 10,2 euros hasta 12,7 euros por 1.000 cigarrillos y se elevó el impuesto mínimo desde 91,3 a 116,9 euros por 1.000 cigarrillos.

Salgado justificó la decisión por "razones de salud pública; encareciendo el tabaco disminuiremos el consumo y la subida de los impuestos contribuirá a la consolidación de las finanzas públicas". Y cifró en 780 millones el aumento de los ingresos por la subida de los impuestos. Hasta ahora las previsiones del Gobierno no se están cumpliendo. No obstante, los datos mensuales que ofrece Hacienda no permiten considerar conjuntamente toda la fiscalidad del tabaco, pues el IVA no se desglosa por actividades.

Tabaqueras y estanqueros creen que la subida fiscal ha dado oxígeno a un problema que estaba casi desterrado: el contrabando de tabaco. Según las estimaciones de Altadis, sobre la base de ventas de cigarrillos y encuestas a pie de calle, el comercio ilícito de tabaco (falsificaciones más contrabando) se situaría en el 6% de la venta de cigarrillos rubios, que llega al 10% en Andalucía.

La subida de impuestos llevó a los fabricantes a subir precios, lo que unido a la grave crisis ha creado un caldo de cultivo para la actuación de redes criminales que antes veían a España como una plataforma logística para el envío de tabaco de contrabando a otros países, sobre todo a Reino Unido, y ahora vuelven a considerar la rentabilidad de distribuir en España tabaco falsificado de procedencia china, según las tabaqueras.

Fuentes directivas de Altadis creen que el Gobierno debería reflexionar sobre el contrabando. Para Imperial Tobacco, al que pertenece al 100% Altadis, España es el tercer mercado más importante del grupo tras Reino Unido y Alemania, pero tras la última regulación fiscal se ha convertido en el problema número uno, según fuentes del grupo. Esas fuentes añaden que pese a no tener ningún plan a corto plazo la caída de ventas y el contrabando "podría llevar a la compañía a replantearse algún tipo de ajuste".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de abril de 2011