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Una exposición recuerda al fotógrafo Bartolomé Ros

Bartolomé Ros (Murcia, 1906-Madrid, 1974) llegó a Ceuta con su familia hacia 1918. Con apenas 14 años tomó su primera cámara para ganarse unas perras vendiendo fotos a la salida de las corridas de toros u otros actos sociales en el Protectorado español en Marruecos. Pero la magia de la imagen capturada pronto le atrapó y decidió probar en el mundo de la fotografía como profesional de calle, para más tarde especializarse en el fotoperiodismo. Los hermanos Calatayud, José y Manuel, serían sus maestros. Con ellos comenzó su andadura profesional.

Sus trabajos en la frontera española de África en la época de la preguerra no tardaron en cruzar el Estrecho de Gibraltar. Sus reportajes sobre las tropas españolas, la vida diaria de los habitantes del Protectorado español en zocos y medinas o de los primeros vehículos, aviones y trasatlánticos que alteraban la cotidianidad de la época llamaron la atención de periódicos y revistas nacionales y extranjeros.

Gracias a la donación realizada por sus hijos, el Ateneo de Málaga exhibe hasta el 30 de abril una selección de 75 imágenes que reflejan la crónica de la vida militar y civil de aquellos años bajo el título de Frontera de África.

El valor histórico del archivo Ros se manifiesta en los reportajes para la prensa ilustrada. Las visitas de los reyes de España, Alfonso XIII y Victoria Eugenia, la reina de Rumanía o el infante D. Jaime son buenos ejemplos. También lo son los actos de la Legión, en uno de los cuales captó la que quizás es su fotografía más emblemática y en la que se ve abrazados y cantando al fundador de la Legión, Millán Astray, y a un entonces casi desconocido Francisco Franco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de abril de 2011