Reportaje:

La sombra de Lorca en el cine

Una filmografía en construcción analiza la influencia del poeta en la pantalla

Una sombra recorre el escenario de un lado a otro. Se trata de Federico García Lorca, quien en 1932 lleva La Barraca, su compañía de teatro, por toda la geografía española. Aquel día tocaba uno de sus clásicos predilectos, La vida es sueño, de Calderón de la Barca. Y a él le gustaba hacer de sombra, con su traje negro que lo envolvía todo y con el que se movía en una especie de armonía interior capaz de causar espanto.

Aquel momento fue rodado y es una de las pocas imágenes cinematográficas que se conservan del poeta. "No existe material, su presencia ante las cámaras no fue muy grande", explica Alfonso Alcalá, uno de los directores del proyecto Mar de lunas, que recoge la "filmografía en construcción" del poeta granadino, más 200 títulos.

Una página web recogerá todo el material audiovisual sobre el poeta

"Desde su muerte, tanto su biografía como su obra han tenido una gran presencia en el mundo del cine, en especial por su simbología y sus imágenes tan personales", explica Alcalá, que como director del Patronato Federico García Lorca ha coordinado un proyecto que incluye la publicación de un libro homónimo cuyo estudio preliminar ha sido obra de Rafael Utrera, catedrático de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla.

"La vida, la muerte y la obra de Federico han sido conocidas de distintas maneras en diversas partes del mundo. El cine no ha sido ajeno en la difusión de esos conocimientos y, desde épocas más recientes, también el audiovisual", aclara Utrera, que considera que fue Juan Antonio Bardem, con su película Lorca, muerte de un poeta, quien rompió en 1987 un tabú que se había mantenido durante 40 años de dictadura y 10 de democracia. Hasta entonces, la industria española nunca había realizado una biografía del escritor, aunque sí se había hecho en el extranjero en trabajos como Sonido negro, cante hondo, de Luke (BBC, 1968) y El asesinato de Federico García Lorca, realizado por la RAI en 1976.

Otro de los trabajos más significativos fue A un dios desconocido, rodado en 1977 por Jaime Chávarri, en el que se aprecia una importante huella del poema Oda a Walt Whitman, del libro Poeta en Nueva York. Otro guión ambicioso con respecto a la cantidad de materiales lorquianos utilizados fue el de El balcón abierto, de José Manuel Caballero Bonald y Jaime Camino. La primera escena de la cinta corresponde con el asesinato del poeta. "La nocturnidad, la penumbra de los faros del camión; obligan a una mínima visibilidad de los personajes; es el único momento en que Lorca aparece en pantalla; los planos generales, la rapidez de la ejecución, no nos permitirán reconocerlo", explica Rafael Utrera.

Al margen de su biografía, hay algunas películas basadas en sus tragedias, como Bodas de sangre, dirigida por Edmundo Guibourg; Doña Rosita la soltera, el único texto de Lorca que se llevó al cine durante el franquismo, rodada por Antonio Artero en 1965. En 1998 apareció la primera versión española de Yerma dirigida por Pilar Távora y con Irene Papas en el reparto. "El proyecto ha recopilado más de 200 trabajos cinematográficos. Se trata de un trabajo abierto, porque seguirán llegando más. Por ese motivo hemos puesto en marcha una página web (www.mardeluna.com) donde podrán verse algunos de estos fragmentos y aportarse otros nuevos, para completar este trabajo de investigación", concluyó.

Con la intención de que este mar lorquiano no deje de moverse, el proyecto ha creado una página web con imágenes en movimiento, fotografías, afiches... Un amplio material que será ampliado con un ciclo de proyecciones que comenzará el 28 de abril en el Palacio de los Condes de Gabia y el Centro de Estudios Lorquianos de Fuente Vaqueros, donde se proyectarán cinco películas con la colaboración de la Filmoteca de Andalucía.

Federico García Lorca.
Federico García Lorca.

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