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Reportaje:FÚTBOL | 31ª jornada de Liga

La ambición de Messi

La Pulga iguala los 47 goles de Ronaldo y ya suma los mismos tantos que el año pasado

Messi había llegado al partido frente al Almería en el Camp Nou con cuatro tarjetas amarillas a sus espaldas y, tras un sinfín de cábalas y palabrería, se vistió de corto para hacer lo que mejor sabe: jugar a fútbol. No le gusta al argentino perderse ni los amistosos. Así que, ni forzó la quinta tarjeta, ni a Pep Guardiola se le ocurrió dejarlo en el banquillo -"No volvió muy bien del partido con la selección, pero su ambición contagia al equipo", explicó el entrenador-. Sí, una amarilla lo alejaría del Bernabéu, del primer clásico de los muchos que quedan por ver este mes de abril. De modo que equipo y afición se encomendaron al buen hacer de La Pulga, que volvió a marcar tras cinco partidos sin hacerlo y no fue amonestado. Además, el 10, igualó los 47 tantos que ya marcó el curso pasado, los mismos que hizo Ronaldo en 1996-1997. Uno más y será el mayor goleador de la historia del Barça en una temporada.

"Además, ha sido muy decisivo. Ha estado muy bien, muy dinámico y profundo, más allá de los goles. Como el otro día, cuando ganamos 5-1 contra el Shakhtar: él no hizo ningún gol, pero cuajó un partido extraordinario", intervino Guardiola. El técnico sigue insistiendo cada vez que alguien se lo pregunta. ¿Qué significa tener a Messi? "Es una suerte, jugadores así solo salen una vez cada medio siglo. Es maravilloso que lo tengamos en nuestro equipo y podamos disfrutar de él".

Todos cruzaban los dedos para que Messi no viera la quinta amarilla. Sin embargo, nadie parecía acordarse de que Mascherano corría el mismo peligro. Zancadilleó a Crusat, volcado en el área azulgrana, en el minuto 19. Y él sí será baja frente al Madrid el sábado. Dos jornadas atrás eran cinco los azulgrana apercibidos de sanción. Así llegaron al encuentro contra el Getafe Xavi, Busquets, Valdés, Mascherano y Messi. El 6 del Barça hizo lo propio en su estadio, frente al equipo madrileño; tiró de picaresca y vio la quinta amarilla en el último minuto. Valdés y Busquets siguieron su ejemplo en El Madrigal. Pero los dos argentinos se la jugaron ayer. Con distinta suerte. La ausencia de Mascherano obligará a Guardiola a mover piezas: las bajas de Abidal y Puyol habían convertido a Busquets en acompañante de Piqué y al jefecito en volante.

Guardiola, que se esforzó por dejar a un lado el encuentro en el Bernabéu -"Nuestra prioridad es el Shakhtar"-, no dudó al afirmar que tiene la tarea de convencer a sus jugadores para que ganen el clásico: "No debemos pensar que podemos permitirnos perder. El sábado tenemos una oportunidad única de dar un golpe decisivo a la Liga; si perdemos el Madrid se pondrá a cinco puntos. Los jugadores deben jugar este partido como si fuera el año pasado, como su estuviéramos empatados a puntos".

Guardiola irá con todo todo lo que tiene: "En el Bernabéu no se dosifica nada ante un rival tan fuerte", zanjó. Messi, con 47 goles y 23 asistencias en 45 partidos -29 goles y 17 asistencias en la Liga- aspira a destronar a Ronaldo, que sumó 47 tantos en 49 encuentros. "Nunca se sabe cómo llegaremos al final de Liga, la distancia es muy buena, pero primero afrontaremos el partido de Champions en Ucrania e iremos a intentar ganar al Bernabéu porque nos dejaría las cosas muy pero que muy bien", terminó Iniesta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de abril de 2011