Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
estilos

La sinfonía de la sostenibilidad

Un festival portugués mezcla recitales de clásica y reivindicación ecológica

La música clásica busca nuevos caminos. Vibrar a domicilio con la Filarmónica de Berlín; conciertos al aire libre y lejos de los circuitos convencionales; descargas digitales de joyas perdidas... todo es posible en este futuro que ya está aquí. También, un festival, Terras sem sombra, que mezcla música y la defensa del medio ambiente. Ocurre en el Bajo Alentejo portugués, durante una cita que implica a los artistas que participan en actos de apoyo al desarrollo natural.

Seis son las poblaciones que participan en esta aventura artístico-ecológica (www.patrimoniodiocesebeja.com) que se extiende hasta el 9 de julio. Son Santiago do Cacém, Almodôvar, Castro Verde, Vila de Frades, Grândola y Beja. Las músicas tienen una marcada componente sacra o, si se quiere, espiritual. El primer concierto cubrió un abanico entre el dieciochesco Il pianto di Maria, de Giovanni Ferrandini, hasta el estreno mundial de Peregrinaçao interior: cinco sonetos quinhentistas, del compositor portugués Alexandre Delgado. En ambas intervino la soprano navarra María Bayo, acompañada por el grupo portugués de instrumentos originales Divino Sospiro, dirigido por Massimo Mazzeo.

El clavecinista Pierre Hantai tocará a Bach y ayudará a preservar a los peces exóticos

Luego, la jornada ecológica tendría dos partes muy diferenciadas, en la vecina reserva natural del lago de Santo André. La costa alentejana desempeña un papel primordial para las aves migratorias. Con un sistema de redes se capturaron varias de ellas y una vez clasificadas con un sistema de anillos identificativos, cuatro de ellas fueron puestas en libertad en un acto simbólico en defensa de la vida animal que tuvo como protagonistas al compositor Alexandre Delgado, el director artístico del Festival, Paolo Pinamonti, o la soprano María Bayo, quien soltó un ruiseñor hembra de 9 gramos de peso al que se bautizó con su nombre. Después, los artistas y asistentes voluntarios realizaron en una duna cercana un trabajo de extracción a mano de plantas invasoras -Carpobrotus edulis- originarias de África del Sur y muy perjudiciales para el equilibrio de la biodiversidad de las frágiles zonas húmedas litorales. Hasta 50 grandes sacos se recogieron.

Los actos ecológicos alrededor de los conciertos en las próximas semanas son muy variados. El clavecinista Pierre Hantai, además de tocar obras de Bach, Händel y Scarlatti, participará en un acto de ayuda a la preservación de peces exóticos en la Ribeira do Vascao, en el límite entre el Alentejo y el Algarve. Otro punto álgido de este original festival es la recuperación de una fuente histórica de gran importancia ambiental y el apoyo a la construcción de un observatorio de fauna, que contará con los pianistas Marta Zabaleta y Miguel Borges Coelho. En el concierto del 28 de mayo en la iglesia de San Cucufate de Vidigueira, Vila de Frades, interpretarán obras de Messiaen, Bach y Kurtág, para ir preparando el ambiente. Y hablando de ambiente, por esa zona crecen las uvas que permiten los vinos blancos y rosados de un productor tan sensible como Paulo Laureano. Ya se las ingeniará para de alguna manera participar también en esta fiesta artístico-ecológica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de abril de 2011