'Romeria, rotllo i canya'

Ni el presidente del Consell ni Alarte concluyen el recorrido hasta la ermita

Un volteo de campanas a las 6.30 de la madrugada convocó ayer, como todos los terceros domingos de cuaresma, a los castellonenses para participar en la romería que desde La Plana se dirige a la ermita de la Magdalena en el Castell Vell, el asentamiento originario de Castellón. Ayudados por una canya para mejor caminar y provistos del saquet con el almuerzo y algún que otro rotllo, que recuerda el pan cocido que los niños llevaron en forma de collar cuando bajaron del Castell Vell hasta la actual localización de la ciudad, miles de romeros fueron los protagonistas del acto más multitudinario de las fiestas de la Magdalena de Castellón, la Romeria de les Canyes. La normalidad fue la nota predominante en una jornada que, pese a rozar el inicio de la campaña electoral, tampoco contó con una comitiva mayor de lo usual. El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, no hizo el camino por culpa de una hernia discal que le lleva a maltraer y el líder del PSPV-PSOE, Jorge Alarte, no concluyó la romería.

La presencia del presidente de la Generalitat, Francisco Camps, se limitó a la misa de romeros, debido fundamentalmente a su dolencia de espalda, aunque en el recuerdo de los castellonenses está la ausencia anotada el año pasado. Tampoco el candidato a la presidencia de la Generalitat por el PSPV, Jorge Alarte, cumplió con la tradición de subir hasta el cerro en el que se encuentra la ermita, y abandonó la marcha antes de la primera parada, fijada en San Roc de Canet.

Así, apenas pudieron comprobar que la reivindicación para que se retome la emisión de la televisión pública catalana, TV3, estuvo presente durante toda la romería, ya que un buen número de castellonenses decidieron colgar de su caña un cartel de protesta: "Volem TV3", que fue lo que también se coreó al paso de la comitiva oficial, presidida por el alcalde de Castellón, Alberto Fabra, y el vicepresidente del Consell Vicente Rambla.

Camps no escuchó las protestas pero sí la pregunta sobre la manifestación celebrada el sábado en Valencia en la que miles de personas gritaron "no a la corrupción" y pidieron su dimisión. La escuchó, pero no la contestó, y prefirió aludir al "precioso" acto que protagonizó en la plaza de toros de Villena, en un "ambiente excepcional" y rodeado de "cerca de 5.000 personas ilusionadísimas por un proyecto" con el que se comprometió "hacía cuatro años". "Es muy bonito, pues por donde voy me encuentro con gente excepcional, llena de ilusión y llena de compromiso por esta tierra y, sobre todo, convencida de que todo aquello que nos proponemos juntos lo vamos consiguiendo", dijo. Y aseguró sentirse con "esa fuerza de contar con el calor y el cariño de la inmensa mayoría" de sus conciudadanos.

La evidente merma de agenda que le está provocando la hernia discal que padece llevó al propio Camps a referirse a su dolencia. Así, habló de que "más del 60% de los españoles padece de algún problema de espalda", y, según dijo, él se encuentra "como toda persona que pueda tener un dolor de espalda, ni más ni menos".

Quien sí se refirió a la manifestación celebrada el sábado en Valencia fue Jorge Alarte, quien aseguró que tanto los que acudieron a la protesta como los que se quedaron en casa "compartían un deseo de un proyecto para el futuro de honradez, dignidad y de recuperación de la confianza en las instituciones".

Por su parte, la delegada del Gobierno, Ana Botella, que participaba por primera vez como tal en la Romeria de les Canyes, aseguró tener "todo el interés" en poder participar en este inicio de la Magdalena, por tratarse de unas fiestas "muy señaladas que por primera vez son fiestas de Interés Turístico Internacional". "Vamos a disfrutarlas y aprovecharlas tanto para los ciudadanos de Castellón como para todos los turistas que vayamos atrayendo a partir de ahora, que ya se puede decir que se inicia la temporada", señaló Botella.

La reina de las fiestas de Castellón, Mónica Sidro, al inicio de la romería.
La reina de las fiestas de Castellón, Mónica Sidro, al inicio de la romería.ÀNGEL SÁNCHEZ

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