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Elecciones municipales

Vigo estrena un auditorio con vistas al mar

Abel Caballero y Feijóo inauguran el esperado palacio de congresos

La lluvia que en abril de 2008 acompañó al alcalde de Vigo, Abel Caballero, el arquitecto César Portela, el entonces director general de Caixanova, José Luis Pego, y el presidente de la UTE Pazo de Congresos, Fernando Rodríguez Avial, durante la colocación de la primera piedra del futuro auditorio y palacio de Congresos de la ciudad, volvió a aparecer para el estreno del edificio. Esas mismas personas, junto con un millar de asistentes y el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, entre numerosos cargos políticos, asistieron ayer a la puesta en marcha del Auditorio-Pazo de Congresos Mar de Vigo, el escenario más grande de Galicia, el que ya se considera el escenario más grande de Galicia, con 800 metros cuadrados de superficie.

La apertura pone fin a una década de sucesivos traspiés administrativos

"Donde todo comenzó, al lado del mar, iniciamos la redacción de un nuevo capítulo de las artes y de la cultura. Vigo vuelve a reinventarse a sí misma", manifestó Caballero, quien pronunció un discurso con marcado tono electoral, con recados para la Xunta y recuento de logros. Más conciliador se mostró Feijóo, quien reconoció que el proyecto "superó dudas de todos los colores". El presidente gallego nombró a todas las personalidades que participaron en el proyecto. Las voces de Luz Casal, quien ofrecerá esta tarde (20.00 horas, con invitación) el concierto inaugural, y de la soprano viguesa Begoña Salgueiro animaron un acto celebrado en la sala principal, con capacidad para 1.500 espectadores.

Una década tardaron los gobernantes locales de todos los colores en abrir las puertas de esta infraestructura, otorgada al proyecto arquitectónico de Portela en 2001, siendo alcalde el nacionalista Lois Pérez Castrillo, y adjudicada por cerca de 86 millones de euros a la UTE Pazo de Congresos, liderada por Caixanova y Sacyr, en 2006, con Corina Porro (PP) como regidora. El complejo contaría con un hotel de cuatro estrellas de 180 habitaciones, un centro comercial y 850 plazas de aparcamiento. En ese momento, el arquitecto elevó los costes de la obra a 154,5 millones de euros "por el aumento del precio de los materiales de construcción y los requerimientos de los adjudicatarios de aumentar el programa de usos". La UTE puso el grito en el cielo y se negó a asumir el incremento, lo que hizo encallar el plan.

Al acceder a la alcaldía, en 2007, el socialista Abel Caballero amenazó con iniciar de cero el proceso si las partes no alcanzaban un acuerdo, que llegó en la primavera de 2008 por la cantidad inicial. Finalmente, el complejo ocupa 48.000 metros cuadrados construidos, el auditorio es un mirador sobre la ría a 24 metros de altura, el hotel tiene 121 habitaciones, las plazas para aparcar son 325 y para zona comercial hay 9.000 metros cuadrados, de los que la mitad serán para oficinas. El período de concesión tuvo que ser ampliado de 35 a 50 años. El coloso de acero, granito, pizarra y metal que Portela imaginó como "un gran trasatlántico" frente al puerto pesquero culminó su primera travesía sobreponiéndose a otras vicisitudes. El siguiente periplo empieza con 15 congresos confirmados para 2011.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de marzo de 2011