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Reportaje:FÚTBOL | 26ª jornada de Liga

"No me impresionó Old Trafford"

La naturalidad y el aplomo consolidan a Guaita, de 24 años, en la portería del Valencia

"Estoy preparado para recibir balonazos", escupe Vicente Guaita (Torrent, Valencia; 1987) cuando se le pregunta sobre el oficio de guardameta, actividad que inició de niño en el colegio Monte-Sión, de su pueblo, con la naturalidad de la tradición familiar -su padre lo fue como aficionado- y una genética privilegiada. Cuando se le plantea si le sorprende su irrupción en la élite, sentencia: "No. La gente que me conoce sabe cómo soy. Y yo, también. Quiero ser el portero perfecto".

Sus condiciones físicas son ideales: largos brazos y largas piernas, dominio del juego aéreo y control del tiempo y el espacio en el uno contra uno. La duda era cómo afrontaría mentalmente la alta competición. Una incertidumbre por la que el Valencia, ante las lesiones simultáneas de César y Moyà, se apresuró a fichar para el curso que viene a Alves, el brasileño del Almería. De momento, el ascenso de Guaita tiene mucho que ver con su actitud en las visitas al Madrid y el Manchester United en la misma semana. "No me impresionó Old Trafford y tampoco el Bernabéu. Me quedo con Mestalla", dice sin ruborizarse quien llegó al club a los 13 años y ganó el Trofeo Zamora de Segunda hace un año con el Recreativo.

El veterano César aprendió de él a afrontar el uno contra uno sin echarse al suelo

Existe un cambio de tendencia en el fútbol europeo: los metas jóvenes empiezan a ocupar espacios de mucho peso: Kraft, en el Bayern; Szczesny, en el Arsenal; De Gea, en el Atlético, y ahora Guaita. "Ese punto de inflexión lo marcó Casillas", interpreta Emilio Álvarez, preparador de porteros del Atlético y antes del Valencia; "a partir de él, los clubes grandes empezaron a confiar en los jóvenes, sobre los que ha habido un gran trabajo de formación". "Los entrenadores son ahora más valientes", opina Luis Milla, seleccionador de España sub 21, "y, si los ven preparados mentalmente, les dan confianza".

Guaita no ha sido internacional en las categorías inferiores. "Yo le entrené en los juveniles del Valencia", recuerda Milla, "pero en su generación ha habido buenos porteros, como Adán [Madrid], y él ha madurado más tarde". El técnico aragonés ha convocado a De Gea, Mariño (Villarreal), Miño (Barcelona) y Mejías (Madrid).

Un total de 16 partidos después como titular, ya no quedan dudas: Guaita es una garantía. Lo mismo que De Gea, con quien le compara Álvarez: "Lo mejor de los dos es la tranquilidad con la que acometen la profesión. Apoyándose en un físico excepcional, a diferencia de otros porteros, dan la pausa del qué, cómo y por qué a sus acciones. Golpean el balón con ambas piernas, ayudan en el juego colectivo aéreo, son explosivos y tienen una agresividad no desmedida". "¿Alguna diferencia?". "Si acaso, De Gea tiene un blocaje más puro, muy parecido al que tenía Cañizares".

"El dominio del juego aéreo de Guaita es impresionante y va a ser mayor según se suelte más en los partidos", tercia Luis Pascual, preparador de porteros en el filial valencianista, que recuerda cómo César, el veterano arquero, de 39 años, reconoció haber aprendido un detalle técnico de su inexperto competidor: la manera de abordar el uno contra uno sin echarse al suelo.

La charla con Guaita se anima cuando habla de sus aficiones. La caza, primero: "La liebre, el conejo y la perdiz". Y después, su verdadera pasión: la colombicultura: "La gente lo ve como algo raro, pero es de los pueblos: la paloma da vueltas y van detrás 90 palomos para ver cuál aguanta más tiempo con ella. Tengo cinco de competición y las comparto con un socio".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de marzo de 2011