Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Los ingleses cruzan apuestas por las bodas de las dos Kate

El enlace de Middleton será escrutado por millones de espectadores - La supermodelo prefiere ocultar el suyo

Las dos Kate más famosas del Reino Unido van a casarse este año, y no solo la prensa rosa se ha lanzado al juego de las comparaciones entre los respectivos eventos, aunque sean tan radicalmente diferentes como la propia personalidad de sus protagonistas. Kate Middleton y Kate Moss, una futura reina y la otra supermodelo incombustible, apenas tienen en común la ciudadanía británica y ese atractivo físico que tanto adoran las cámaras.

La primera contraerá matrimonio con el príncipe Guillermo el 29 de abril, en una ceremonia en la abadía de Westminster que será retransmitida a medio planeta. En el caso de Moss, la estrategia pasa precisamente por todo lo contrario: celebrar su boda con el rockero Jamie Hince el 2 de julio lejos de la presión de paparazzi.

Solo tienen en común dos cosas: la nacionalidad y el atractivo físico

¿Será el anillo de compromiso de Moss más caro que la sortija de zafiro y brillantes que Guillermo entregó a su eterna novia el pasado noviembre? Las casas de apuestas de las islas ya han comenzado a aceptar pujas de esa naturaleza competitiva y, en general, sobre cualquier detalle relativo a las dos bodas que todavía no haya sido desvelado.

El público conoce desde hace semanas la coreografía del enlace real, la negativa de Middleton a desplazarse en carroza hasta convertirse en la esposa del segundo en la línea de sucesión o el recorrido de la pareja por el corazón de Londres que desembocará en el balcón del Buckingham.

Si Guillermo y Kate reeditarán el beso del príncipe Carlos y Lady Di en 1981 es una de las pocas incógnitas que está en el aire, junto a la identidad del modisto que diseñará el vestido de la novia.

El autor de su modelo nupcial es, en cambio, el único interrogante despejado por la propia Kate Moss sobre una ceremonia de la que ni siquiera se sabe en qué país va a celebrarse. Lo ideará uno de sus grandes amigos, John Galliano, recién suspendido en funciones de la casa Christian Dior tras ser acusado de proferir insultos antisemitas.

Cualquier otro detalle sobre la boda de la modelo pertenece al terreno de la especulación, incluidas las noticias sobre su despedida de soltera en el Ritz de París para soslayar la prohibición de fumar y la celebración de un festejo ambientado en el cabaré de los años treinta.

La idea, en cualquier caso, encaja bien con el espíritu hedonista de Kate Moss, antaño protagonista de publicitadas juergas hoteleras con su ex novio Johnny Depp, madre de una niña de 8 años habida de otra relación y personaje indispensable en la vida nocturna de la capital británica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de febrero de 2011