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La caja tiene hasta septiembre para convertirse en banco

El Gobierno le exigirá el 10 de marzo un plan de recapitalización

Novacaixagalicia (NCG) tiene menos opciones de futuro desde ayer y, desde luego, ninguna posibilidad de sobrevivir como una caja de ahorros. La Xunta reaccionó al anuncio de la vicepresidenta Elena Salgado con un escueto comunicado en el que "lamenta" que el Gobierno confirme su intención de "eliminar el concepto de cajas de ahorros tal y como se conoce en este momento". El mensaje del Gobierno de Feijóo, lejos de dejar entrever alternativas de futuro, insiste que la Xunta "sigue apostando por una entidad solvente y comprometida con la comunidad".

En el lado de la caja, la entidad no quiso avanzar ninguna conclusión (su consejo de administración se reúne el jueves que viene). Sí lo hizo el líder de los socialistas gallegos, Pachi Vázquez, que cree que NCG "debe marcar los escenarios posibles" y empezar a leer la letra pequeña de la nueva normativa: "En la grande no hay especiales novedades". Tampoco en las posiciones políticas. El BNG insistió en que se trata de un golpe de timón sin justificación económica que solo busca "privatizar y dinamitar el Estatuto de Autonomía". "La caja es tan viable como hace un mes. El proyecto es el expolio del ahorro gallego", atacó el portavoz nacional del Bloque, Guillerme Vázquez.

Conocidas las líneas maestras del Real Decreto Ley sobre la recapitalización del sistema financiero español presentadas por Salgado, la opción más inmediata para la entidad gallega es prepararse para su transformación en un banco. Tiene poco tiempo. El 10 de marzo, el Gobierno requerirá a las entidades que, como Novacaixagalicia, no cumplen los requisitos mínimos de capital, una estrategia y un calendario de acción que deberán presentar en 15 días (hasta el 25). En ese documento Novacaixagalicia está obligada a mostrar su hoja de ruta para convertirse en un banco. De esta manera solo necesitaría un nivel de core capital (capital básico o de máxima calidad) del 8% y no del 10%.

El paso previo es saber cuánto dinero necesita para alcanzar ese 8% (se plantea un mínimo de 1.000 millones de euros) y cómo va a conseguirlo. El cierre de oficinas está siendo lento y el proceso de integración, difícil. Según fuentes sindicales, las batallas internas entre los verdes (procedentes de Caixanova) y los azules (Caixa Galicia), se hacen cada vez más patentes a medida que la situación financiera se complica.En ese viaje hacia la privatización la caja podría pedir auxilio a otra entidad. Aquí la rumorología es infinita (desde una integración en La Caixa a asociarse con alguna de las fusiones frías en marcha) pero no hay nada decidido ni confirmado.

Si no ve clara una alianza con otra entidad puede optar por buscar inversores privados o colocar una buena parte de su capital en Bolsa. Si, por la situación del mercado, las alternativas anteriores fallan, NCG tendrá que abrazar el peor de los escenarios: pedir prestado más dinero público y someterse a unas condiciones durísimas. "En estos momentos tiene muchas papeletas para que esto ocurra", dicen fuentes cercanas a la caja. "Discutiendo la fusión perdimos un año muy valioso. La caja ahora está paralizada, y eso no hubiese pasado si tuviésemos que afrontar el Decreto del Gobierno desde una fusión consolidada", lamentan desde la plantilla.

En el caso de que pida más dinero público tendrá 30 días (hasta el 10 de abril) para avanzar un plan de recapitalización y volcar, antes de tres meses, su negocio a un banco. El fondo de rescate comprará acciones de ese banco y obligará a hacer fuertes reducciones de costes, así como cambios en su gobierno corporativo. "Esa es la mejor manera de dejar la caja saneada a merced del capital privado", señalan fuentes sindicales.

Recurso sindical

Teniendo en cuenta que el PP podría llegar a apoyar en Madrid el decreto, un recurso desde Galicia es una posibilidad muy remota, por no decir imposible. El propio Feijóo lo descartó hace un par de semanas con el argumento de que la única vía posible era la negociación. Ayer, el portavoz económico del PP gallego, Pedro Puy, calificó de "paradójico" que el Gobierno socialista liquide el modelo de cajas, "que revierte parte de los beneficios en obra social".

Desde el lado sindical, CIG insistió en que si desaparece NCG, la comunidad perderá "su mayor empresa". El portavoz de la sección sindical de UGT en la entidad, José Ramón de Pliego, consideró que el documento pone de manifiesto que el Ejecutivo "solo quiere bancos" y que marca "el comienzo del fin de las cajas como se conocen". El sindicato recurrirá en los tribunales, junto con Comisiones y CSICA, la medida del Gobierno. "Aunque cuando nos den la razón ya será tarde para recuperar la caja", reflexionó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de febrero de 2011