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Entrevista:CARMEN MARTÍNEZ | Secretaria provincial del PSPV-PSOE de Valencia

"En el PSPV es imprescindible que el que la haga, la pague"

"El mensaje es sencillo: se ha acabado". La secretaria del PSPV-PSOE en la provincia de Valencia y alcaldesa de Quart de Poblet, Carmen Martínez, fue tajante en el comité nacional del partido del pasado sábado. Aludía al conflicto generado en torno al ex ministro Antoni Asunción, que ha sido expedientado, y a otras convulsiones internas vividas por los socialistas. Hoy se celebrará un comité provincial ordinario, pero Martínez, alineada con el secretario general, Jorge Alarte, emerge como una referencia contra la cultura de la conspiración en el PSPV-PSOE.

Pregunta. ¿Han escogido la dirección federal del PSOE y la del PSPV el momento de expedientar a Asunción? ¿Cree que ha sido una decisión acertada?

"Como es obvio, Asunción no tenía los avales" "El cáncer de este partido es que ciertas actitudes no tengan consecuencias"

Respuesta. El proceso de primarias, con sus garantías, y las consecuencias de ese proceso vienen marcados por la dirección federal del PSOE. Pensar que la campaña mediática que acompaña a Asunción no estaba orquestada, -aunque probablemente para otro momento, más cercano a las elecciones-, por parte de los estrategas del PP, sería una ingenuidad. A fuerza de golpes hemos dejado de ser ingenuos.

P. Asunción empezó quejándose del aparato y de la falta de democracia interna, y acabó denunciando un pucherazo. ¿Cree verosímil que, si el ex ministro tenía los avales necesarios, los miembros de la comisión de garantías pudieran llegar a falsear el resultado?

R. Como es obvio, Asunción no tenía los avales. Pero es que se quejó de falta de democracia interna después de estar desaparecido 12 años, desde que perdió las elecciones contra el señor Zaplana y dio la espantada. Nunca le hemos visto criticar al PP en esta comunidad ni tampoco hemos sabido nada de sus opiniones sobre las normas internas del PSOE, que se establecen desde Ferraz y no desde la calle de Blanqueries. Unas normas que le han servido a él para ser alcalde, presidente de la Diputación, secretario de Estado e incluso ministro. Ahora difama y calumnia a compañeros de partido que forman la comisión de garantías sin aportar ni una sola prueba. Eso es lo que no le pienso consentir. Mi obligación es defender a esas personas, en las que este partido se reconoce, como Víctor Fuentes, un hombre honorable y de prestigio académico, o Carmen Ninet, que ha luchado por la democracia interna mucho tiempo. El partido no puede consentir que esas actitudes queden impunes. Eso es lo que dije en el comité nacional y es mi compromiso.

P. ¿El núcleo del conflicto radica en si se ha producido una vulneración de las normas hasta el extremo de manipular los votos o de lo que hablamos es de un pulso a la dirección del partido?

R. Lo que hay es un circo mediático. Asunción se ha paseado por las tertulias más reaccionarias. Se ha dedicado a dar titulares poniendo en entredicho a su partido porque su ego personal no se ha visto satisfecho, ya que no ha sido capaz de reunir los avales que necesitaba. Los militantes no lo quisieron como candidato, esa es la realidad. Y él amenazó con ir a los tribunales. Está en su derecho.

P. Pero desde la dirección del PSPV le han acusado de estar en complicidad con el PP para perjudicar a los socialistas o para obtener un cargo...

R. No acuso a nadie. Me hago preguntas en voz alta. ¿Por qué no ha desmentido Asunción los datos publicados sobre el estado de sus empresas? ¿Por qué en junio elogiaba a Alarte y decía que tenía un proyecto ilusionante y a partir de septiembre parece que sea la peste? Lo único que ha pasado es que los acreedores del señor Asunción lo han desalojado de sus empresas. Había hecho creer que era un empresario de éxito y no lo es. Se trata de algo demostrable. Por otra parte, Asunción ha reconocido quiénes son amigos suyos. Yo no soy amiga de Rafael Blasco, ni de Esteban González Pons, ni de Rita Barberá. Les tengo respeto institucional desde la corrección política e incluso desde la cordialidad, pero no soy "buena amiga" de Blasco o de González Pons.

P. Pero eso no demuestra que haya una operación concertada contra ustedes...

R. Antes se lo he dicho. En el PSPV hemos dejado de ser ingenuos. No es la primera tangana mediática que nos montan. Unas tienen que ver con Asunción, otras no puedo demostrarlo. Por ejemplo, el día que Jorge Alarte y Joaquim Puig apostaban por la cohesión y se daban la mano para ir juntos contra el PP, un periódico publicaba la intención de Asunción de optar a las primarias; cuando estábamos a punto de celebrar una jornada muy importante para los alcaldes y alcaldesas en Gandia, con la presencia del vicesecretario general del PSOE, se filtró una encuesta deliberadamente manipulada para poner en entredicho las aspiraciones electorales de los socialistas valencianos. Mire, en 2005, cuando el diputado José Camarasa preguntaba en las Cortes por Orange Market nos decían que parecíamos paranoicos, y el tiempo ha revelado que había una trama de presunta financiación ilegal del PP. ¿Por qué las personas que fueron capaces de montar esa trama no van a ser capaces de montar otras? Lo que me da pena es que pueda haber compañeros del partido que se presten a ello.

P. Entonces, lo que tienen son sospechas...

R. No estaba en la cena de Asunción con González Pons, ni en las reuniones con el señor Blasco. Pero sé cuál es la forma habitual de actuar de Blasco.

P. ¿Qué diferencias políticas tiene Asunción con Alarte?

R. Me encantaría que las hubiera explicado en los órganos del partido desde hace tiempo. No hay nada ideológico detrás, sólo una instrumentalización para salvar una situación personal.

P. Volviendo a la encuesta. Usted aludió a ella en el comité nacional como si quien la filtró pretendiera ser diputado...

R. No cité nombre alguno, pero pregunté si, en el caso de que yo la hubiese filtrado, debiera ser expulsada o nombrada diputada. Añadí que, cuando el único mérito es la miseria, sólo pueden ganar los miserables. Estoy empeñada en que no ganen los miserables.

P. ¿Por qué hay tantos gallos en el gallinero de la conspiración interna en el PSPV?

R. El cáncer de este partido no es que no tengamos programa, que el tono de discurso no sea acertado o que las personas no sean las adecuadas. El cáncer de este partido es que ciertas actitudes no tengan consecuencias. Es imprescindible que el que la haga, la pague. El PSPV ha de ser un partido, fuerte, unido, dispuesto a buscar propuestas para salir de la crisis. Si once jugadores juegan a la vez contra la portería contraria pueden marcar goles. Si uno de los once trata de meter goles en tu meta, difícilmente puedes hacerlo. Si no ponemos en su sitio a quienes chutan contra la propia portería, no seremos capaces de ganar ni tendremos la dignidad suficiente para gobernar.

P. En el comité nacional de septiembre en Elche, la intervención que causó más impacto fue la de Antonia Moreno sobre la corrupción. El pasado sábado fue la suya. ¿Qué pasa? ¿Sólo las mujeres saben hablar claro en su partido?

R. No lo creo. El secretario general habló muy claro de un programa importante para la educación valenciana. Hizo propuestas fundamentales, aunque no las reflejen ciertos medios. Es lamentable que personas que lo han sido todo en este partido le den oxígeno al PP hasta el extremo de que alguien como Antonio Clemente, puesto a dedo como secretario regional tras el espectáculo de la destitución de Ricardo Costa, imputado en el caso Gürtel, se permita cuestionar la democracia interna del partido socialista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de enero de 2011