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Los 16 saharauis que huyeron de El Aaiún en patera quieren asilo político

Afirman que la policía marroquí les persigue por participar en el campamento de protesta de Agdaym Izik, que fue disuelto violentamente el 8 de noviembre

La represión desatada por Marruecos contra los saharauis tras los disturbios ocurridos en El Aaiún el pasado 8 de noviembre ha alcanzado Canarias. Al menos 16 saharauis que, junto a otros 10 magrebíes, arribaron en patera a Fuerteventura el pasado miércoles, han anunciado su intención de solicitar hoy asilo político en España, según manifestaron varios de ellos a su llegada. Muchos de ellos habrían participado en el campamento de Agdaym Izik, que llegó a reunir en las afueras de El Aaiún a 20.000 personas que pedían mejoras sociales. Su desmantelamiento por las fuerzas del orden marroquíes se saldó con la muerte de 11 agentes y desencadenó una violenta represión.

Algunos de los 16 saharauis llegados a Fuerteventura participaron en las tareas de organización del campamento. Desde su desmantelamiento permanecieron escondidos, como tantos otros jóvenes de El Aaiún, según diversas fuentes consultadas. Subirse a una patera ha sido la forma que han hallado para huir de la policía marroquí.

"Si devuelven a mi hermano, la policía lo torturará hasta matarlo"

Fuentes saharauis creen que Rabat favorece la huida de disidentes en barcas

La lancha, que partió desde las inmediaciones de la capital del Sáhara Occidental, tardó aproximadamente 17 horas en llegar a Fuerteventura. Una vez en tierra, varios de los ocupantes intentaron huir, pero la policía detuvo a 26 de ellos. Algunas fuentes apuntan a que en la barca podrían haber viajado más de 35 personas, pero este extremo no ha sido confirmado.

Los 26 detenidos han sido confinados en el Centro de Internamiento de Extranjeros de El Matorral. De ellos, 16 solicitarán asilo este viernes. El procedimiento de entrevistas para el trámite se llevará a cabo casi con total seguridad, el lunes o el martes de la próxima semana. La Comisión Española de Ayuda al Refugiado, la ONG encargada de acompañar en el proceso de petición de asilo a estos jóvenes, tuvo que cerrar sus instalaciones en Fuerteventura debido a la falta de recursos. Esta clausura se produjo hace apenas unos días, por lo que ahora deberán llevar a una abogada de Las Palmas de Gran Canaria. Fuentes jurídicas especializadas en este tipo de procesos aseguran que es "muy probable" que España conceda el asilo a los saharauis.

Ali Bouhalla, de 19 años, es uno de los chicos que llegó en la patera y que se declaró "saharaui victorioso" antes de poner un pie en tierra. Su madre, Fatimetu Bouhalla, declara por teléfono desde El Aaiún que Ali llevaba dos meses escondido antes de subirse en la patera para huir del Sáhara. La mujer pide a las autoridades españolas que lo acojan, porque en el Sáhara no puede vivir. Ahmed Salem Bouhalla, hermano de Ali, que vive en Lanzarote, manifestó "su terror" ante la posibilidad de que repatríen a su hermano: "Si lo devuelven, la policía lo va a torturar hasta matarlo", afirmó.

Varias fuentes saharauis de El Aaiún coinciden en que la salida de la patera no ha sido casual. Hablan de supuestas "facilidades" que habrían dado las autoridades marroquíes para que varias lanchas pudieran zarpar estos días, y aseguran que "ha habido órdenes de los altos cargos policiales para que así sea". Esta ayuda se enmarcaría dentro de una estrategia que Marruecos ya ejecutó en 2005, consistente en facilitar la salida de saharauis incómodos para las fuerzas de seguridad. Según fuentes de El Aaiún, en las próximas semanas podrían seguir llegando a Canarias pateras con fugitivos.

La llegada de saharauis a las costas canarias en demanda de asilo ha despertado preocupación en las formaciones políticas del archipiélago. El senador del PSOE y miembro destacado de la ejecutiva regional Aurelio Abreu mostró su opinión favorable a que se les conceda el asilo político, "como a cualquier otro ciudadano que sale de un país en donde no le permiten expresarse".

Por el contrario, el diputado del Partido Popular Manuel Domínguez advirtió de que esa "no es la solución más recomendable" al problema de los saharauis, ya que "puede ocasionar más un perjuicio que un bien, al dar falsas esperanzas a mucha gente". Para Domínguez, la solución pasa por la "decidida y eficaz intervención del Gobierno de España para tratar con seriedad y de una vez por todas el problema del Sáhara Occidental". Por el momento, el Gobierno autónomo, de Coalición Canaria, no se ha pronunciado sobre el asunto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de enero de 2011