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El Gobierno acude a los tribunales para frenar el catálogo de fármacos

Pajín intenta suspender la norma que limita los medicamentos pagados por el Sergas - El Superior decidirá si suspende el listado que ayer se puso en marcha

El catálogo de medicamentos de la Xunta empezó a funcionar ayer, muy probablemente, con las horas contadas. El Ministerio de Sanidad confirmó que va a recurrir el reglamento al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). Este tipo de acciones legales suele acarrear la suspensión cautelar de la norma.

El ministerio prepara ya la documentación y será cuestión de días que presente el recurso en el alto tribunal gallego, según confirmó ayer un portavoz de Sanidad. Paralelamente, el departamento de Leire Pajín está elaborando un informe para el Ministerio de Política Territorial que servirá de base para un recurso a la ley que aprobó el Parlamento de Galicia.

Son dos acciones jurídicas, una contra el reglamento y otra contra la propia ley, que cuentan con el aval de la Abogacía del Estado. El Ejecutivo las presenta por entender que el catálogo, que restringe el número de medicamentos financiados por la Xunta, excede las competencias del Gobierno autónomo y discrimina a los ciudadanos gallegos con respecto a los del resto de España, ya que no reciben subvención para las mismas medicinas.

La Consellería asegura que se limita a cumplir la ley gallega

Antes de que este recurso del ministerio se hiciese público, la directora de Asistencia Sanitaria del Servizo Galego de Saúde (Sergas), María Nieves Domínguez, recomendaba al Gobierno que copiase el catálogo para toda España. "Es una medida valiente que ayudará a hacer sostenible la sanidad pública", afirmó. Domínguez aseguró además que, tras las primeras horas de implantación del catálogo, no se produjeron incidencias ni problemas con los usuarios.

Uno de los retos en los primeros días es que las farmacias cuenten con suficientes reservas de los 34 medicamentos genéricos del catálogo (que incluye algunos contra la hipertensión y el colesterol), que serán ahora los únicos que se podrán recetar de determinados principios activos. Para ello, las boticas cuentan con una moratoria de 15 días, en los que podrán seguir distribuyendo fármacos que antes sí estaban financiados. Así, si un paciente acude a comprar con una receta prescrita antes del 31 de diciembre, podrá retirarlo, aunque no esté dentro del catálogo. Después de esos 15 días, el listado de la Xunta regirá para esos 32 fármacos. Los enfermos crónicos que ya usaban la receta electrónica y tenían prescripciones para varios meses no necesitarán hacer ningún trámite nuevo, ya que la farmacia les cambiará automáticamente el tratamiento al nuevo fármaco subvencionado.

Todo esto puede quedarse en nada si el TSXG suspende la aplicación del catálogo, tal y como vaticina el Ministerio de Sanidad. La Consellería de Sanidade, tras recibir la noticia del recurso, se limitó a señalar que cumple con el mandato del Parlamento, que aprobó la ley en el Pleno del pasado 22 de diciembre, con los votos del PP y el BNG El ministerio, por su parte, señaló que han informado al departamento de Pilar Farjas de todos los trámites que están haciendo y que se ha puesto a su disposición para articular medidas de ahorro farmacéutico que no vulneren el principio de igualdad en todo el territorio español. La Xunta pretende ahorrar con estos 34 medicamentos más de 100 millones de euros al año.

Según los datos que presentó ayer la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, Galicia está ligeramente por debajo de la media española en gasto sanitario por habitante, con 1.266,13 euros para 2011, frente a 1.288,58 del conjunto de España. El gasto en la comunidad autónoma se ha reducido en 67,26 euros, cuando la bajada media general fue de 55,37. La organización destacó la disminución del gasto medio presupuestado per cápita para 2011 respecto a 2010: de 1.343 euros a 1.288, un 4% menos.

La 'e-receta' llega al 98% de la población

Casi todos los gallegos tienen ya acceso a la historia clínica electrónica y a la receta digital. Exactamente, un 98,4% de la población, según los datos que facilitó ayer la Consellería de Sanidade. El 1,6% restante está pendiente de que se finalice la implantación de la banda ancha en sus poblaciones. "Seguimos trabajando para alcanzar el 100%", aseguró la directora de Asistencia Sanitaria del Servizo Galego de Saúde (Sergas), María Nieves Domínguez.

El porcentaje de dispensación electrónica supera el 70%, con 210.000 diarias. Ya se han usado más de 40.000 millones de recetas electrónicas (e-recetas) desde su implantación. Domínguez destacó que, al principio de la legislatura, tan solo estaban incluidos en el proyecto 26 centros de salud y el 7% de las farmacias, mientras que, ahora son ya 1.358 oficinas de farmacia conectadas al sistema, el 99,5% del total. Además, 13 de los 14 hospitales del Sergas ya la tienen implantada y solo queda pendiente el Hospital da Costa (Burela), que dispondrá de esta tecnología desde el próximo 25 de enero, según Domínguez.

La directora de Asistencia Sanitaria resaltó que la receta electrónica permite que el usuario no necesite acudir al centro de salud cada vez que tenga que solicitar nuevas recetas de los fármacos ya prescritos. "Esto implica importantes mejoras en la calidad asistencial ya que baja el número de consultas para renovar recetas, con lo que el médico dispone de más tiempo para el diagnóstico y tratamiento". Las consultas administrativas bajaron un 30%, lo que supone 1,5 millones de citas menos. Además, Domínguez subrayó que el sistema da "una mayor seguridad" en la prescripción, dispensación y uso de los medicamentos, ya que fomenta la comunicación entre médico y farmacéutico. De este modo, la información que recoge la historia farmacoterapéutica es "más completa y facilita una gestión más eficiente".

Domínguez también señaló que desde la última semana de 2010, los gallegos pueden tener acceso desde Internet a través del portal del Sergas (www.sergas.es) a su historial farmacoterapéutico y a su plan de dispensación, así como a su coste. Con esta medida, la Consellería de Sanidade pretende facilitar a los gallegos una información "más accesible sobre su tratamiento y concienciarlos sobre su precio".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de enero de 2011

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